Preguntas introductorias al sintoísmo
La presente guía introductoria ha sido elaborada por la Rev. Olivia Bernkastel @livingwithkami, Sacerdotisa sintoísta acreditada dentro de la fe Konko. El material aquí expuesto tiene un propósito exclusivamente formativo y de divulgación. Toda la información contenida en @shintoes ha sido verificada mediante fuentes académicas, documentales y el testimonio de practicantes nativos japoneses, con el fin de asegurar su rigor, autenticidad y fidelidad a la tradición y religión.
Por: Rev. Olivia Bernkastel
Fecha: 29 July 2021
¿Cuál consideras que es el aspecto más fundamental de tu creencia?
El Shintō no tiene un dogma o doctrina estricta, por lo que no existe una formulación escrita oficial de los fundamentos de la fe. Sin embargo, en términos de lo que me gusta llamar “núcleos”, podríamos decir que estos son los principios fundamentales que dan forma a toda la práctica y que definen lo que es el Shintō.
No son teológicos en naturaleza, sino que están arraigados en la vida cotidiana. Esto se debe a que el Shintō es el camino de vivir con Kami-sama presentes en tu vida. Estos núcleos serían:
“Magokoro” (真心) — Corazón sincero.
Significa vivir con sinceridad, humildad y dando lo mejor de nosotros cada día. Esta es una de las raíces más importantes del Shintō y constituye la base de los demás principios.
El siguiente núcleo es la reverencia hacia Kami-sama. En inglés suele traducirse simplemente como “deidad”, pero en realidad el término describe de manera más amplia “aquello que inspira asombro o reverencia”. Las deidades naturalmente inspiran asombro, por eso en japonés no existe una palabra separada entre “deidad” y “Kami-sama”.
Desde la perspectiva del Shintō, todo —sea animado o inanimado— posee una esencia divina en su interior. Esta esencia divina se llama Mitama o Tamashii, y es similar al concepto de alma. Cuando este Mitama/Tamashii puede manifestar claramente su naturaleza y virtud divinas, es reconocido y llamado Kami-sama. Por esta razón, el Shintō suele describirse como “animista”, ya que Kami-sama puede ser cualquier cosa y se cree que todo puede estar vivo con una esencia divina.
Otros núcleos fundamentales incluyen: el reconocimiento y agradecimiento hacia quienes nos precedieron (nuestros ancestros), así como el apoyo y la armonía con la comunidad que nos rodea.
También implica cuidarnos a nosotros mismos y, a su vez, cuidar a quienes nos rodean, así como a las cosas que nos rodean. Incluso los objetos “inanimados” son reconocidos como importantes; mantenerlos limpios y en buen estado es parte de la práctica. Lo mismo aplica para la naturaleza que nos rodea.
¿Qué te gustaría que otros supieran sobre el Shintō?
Muchas personas tienen la idea equivocada de que el Shintō, al originarse en Japón, es una práctica cerrada, pero eso no es cierto. Me gustaría que la gente supiera que, sin importar su nacionalidad, etnia o incluso si siguen otras religiones, el Shintō es algo que cualquiera puede practicar.
Es importante hacer el esfuerzo de aprender sobre la cultura y el idioma japonés con respeto, pero la práctica no está determinada por la sangre ni por el origen étnico.
¿Cuál consideras que es el aspecto más único?
Entre los núcleos mencionados anteriormente, considero que el concepto de Magokoro (真心) es el más importante y uno de los elementos que hace al Shintō especialmente único. Al ser una religión sin dogma estricto, la práctica diaria basada en el Magokoro es algo que, en mi opinión, lo distingue entre muchas otras religiones.
Además, al observar cómo están construidos los santuarios sintoístas, se pueden encontrar muchos elementos únicos, como el Torii, una puerta abierta que marca el límite entre el mundo espiritual y el mundo físico en la entrada de un santuario; o el Temizuya, el lugar donde se lavan las manos y la boca como purificación simbólica antes de la oración.
¿Qué consideras más importante: las prácticas o las creencias?
Las creencias espirituales personales dentro del Shintō son un asunto privado, por lo que generalmente se pone mayor énfasis en la práctica. Esto se debe a que el Shintō no cuenta con teologías o cosmologías dogmáticas estrictas y detalladas; lo que cada persona cree suele ser algo personal y, a menudo, íntimo.
Sin embargo, existen ciertos conceptos y creencias espirituales fundamentales que forman parte de las raíces del Shintō, como el concepto de Mitama/Tamashii, la esencia espiritual o alma.
Está bastante establecido cómo es adecuado practicar la fe en la vida cotidiana. Nuevamente, el concepto de Magokoro (真心) es central aquí: procurar siempre dar lo mejor de nosotros, ayudar a quienes nos rodean, ser conscientes de la naturaleza y de todo lo que nos rodea, vivir en armonía y cuidar de ello.
A veces se cuestiona si el Shintō es ortodoxo (centrado en la creencia correcta) u ortopráxico (centrado en la práctica correcta), pero no puede clasificarse estrictamente en ninguna de estas categorías. Tanto la creencia espiritual personal como el ritual son importantes; sin embargo, por encima de todo, lo esencial son las acciones sinceras en la vida.
Por eso, incluso si se comete un error en un ritual, no se considera un tabú grave. Si hay sinceridad detrás de la acción, naturalmente se mejorará con el tiempo hasta realizar el ritual correctamente, sin necesidad de forzarlo.
¿Cuáles son algunas de tus tradiciones y rituales? ¿Cuáles son tus favoritos?
Algunas ceremonias comunes relacionadas con la creencia shintō son:
Hatsumode (初詣) – Año Nuevo, la primera visita al santuario.
Gran Ceremonia de Mitama de Primavera (Equinoccio de Primavera).
Gran Ceremonia de Primavera (entre abril y mayo), tradicionalmente para orar por una buena cosecha.
Ceremonia de Purificación y Agradecimiento de Mitad de Año (finales de junio).
Gran Ceremonia de Mitama de Otoño (Equinoccio de Otoño).
Gran Ceremonia de Otoño (entre octubre y noviembre), tradicionalmente para agradecer por una buena cosecha.
Ceremonia de Purificación y Agradecimiento de Fin de Año (finales de diciembre).
Además, tres veces al mes —generalmente el día 1, el 15 y entre el 22 y el 24— los santuarios suelen celebrar ceremonias llamadas Tsukinamisai (月次祭) o Getsureisai (月例祭), que son ceremonias mensuales.
Además de estos rituales importantes dentro del Shintō, los santuarios individuales pueden organizar eventos culturales japoneses como Mochitsuki, Setsubun o Tanabata; sin embargo, estos están más enfocados en lo cultural y comunitario que en lo estrictamente religioso.
Personalmente, no tengo un ritual o ceremonia favorita en particular, pero lo que más me gusta es expresar mi aprecio y gratitud hacia los Kami-sama preparando las ofrendas en cada ceremonia.
Si tuviera que elegir una favorita, sería la Ceremonia de Purificación y Agradecimiento de Mitad de Año. El Shintō pone un fuerte énfasis en el crecimiento constante, la renovación y en refrescar nuestro corazón y mente. Nos anima a crecer y aprender cada día, y considero que las ceremonias de purificación reflejan profundamente este principio, por lo que las valoro mucho.
¿Cómo influye en tu vida diaria observar o realizar estos rituales?
Me siento agradecida por ellos, ya que ayudan a que las personas y los Kami-sama se sientan conectados, y también son una forma de mostrar aprecio por todas las bendiciones de la naturaleza y por el hecho de estar vivos.
Practicar el Shintō significa hacerlo día a día, así que mantengo ese enfoque constantemente, incluso más allá de los días de ceremonia y de los rituales en sí.
¿Cuáles son algunos de los símbolos de tus creencias y qué simbolizan?
Uno de los símbolos más prominentes en el Shintō es el Magatama, un tipo de joya o piedra curva. No se sabe con certeza absoluta qué significa exactamente su forma, pero la teoría más común es que representa la forma del origen de la vida misma.
En el arte, los Kami-sama suelen representarse usando joyería hecha con muchos Magatama, lo que simboliza su gran vitalidad. Los practicantes también pueden usar Magatama; yo, por ejemplo, suelo llevar uno verde hecho de piedra Aventurina.
Otro símbolo importante en el Shintō es el espejo sagrado. El espejo sagrado representa muchas cosas, pero uno de sus significados más comunes es que simboliza nuestro propio corazón y alma. La idea es pulir ese espejo interior cada día para que pueda brillar tan intensamente como el sol, reflejando el Magokoro (真心), el corazón sincero.
¿Tus creencias espirituales te brindan alguna guía sobre cómo debes vivir tu vida diaria?
Una vez más, la respuesta sería el concepto de Magokoro (真心). Vivir dando lo mejor de nosotros cada día, cuidar y vivir en armonía con todo lo que nos rodea, ya sea animado o inanimado.
¿Tu comunidad de fe siempre te apoya en momentos de necesidad? ¿Cómo?
Dado que el Shintō es, en esencia, muy orientado a la comunidad, la comunidad shintō suele ser muy receptiva y trabaja en conjunto para ayudarse mutuamente.
Siempre me he sentido apoyada, especialmente dentro de mi fe, Konkokyo, donde cada vez que he tenido algún problema o dificultad personal, he sentido que podía confiar en otros, compartir mis preocupaciones y recibir ayuda y orientación.
¿Cómo aborda tu fe temas sociales como el sexo prematrimonial, el matrimonio interreligioso, el embarazo adolescente, el uso de drogas y el divorcio?
En cuanto al sexo, el Shintō no lo considera algo malo o sucio. En el mito de la creación, los dos Kami-sama que crearon las islas de Japón y dieron origen a los demás Kami lo hicieron a través de la unión sexual. Por ello, se considera algo natural y bueno, un símbolo de vida, vitalidad y creación — no algo de lo que debamos sentir vergüenza o rechazo. Después de todo, sin ese acto, ninguno de nosotros estaría aquí.
Debido a esta comprensión fundamental, el sexo prematrimonial y el embarazo adolescente no se consideran inherentemente inmorales. Sin embargo, si ocurren como resultado de abuso o coerción, causando sufrimiento o dificultades a la persona gestante, entonces quien haya causado ese daño estaría cometiendo Tsumi (罪) — una mala acción, una falta o crimen — y eso sí se considera moralmente incorrecto.
Un ejemplo de cómo la sexualidad no se ve como algo inherentemente malo aparece en el mito de Amaterasu Omikamiy la cueva Ama no Iwato. En este relato, Amaterasu se ocultó en una cueva, sumiendo al mundo en la oscuridad, tras los conflictos causados por su hermano Susanoo no Mikoto, quien provocó la muerte de otro Kami.
Los demás Kami organizaron una celebración frente a la cueva para hacerla salir. Nada funcionaba hasta que Ame no Uzume no Mikoto realizó una danza exponiéndose de manera sensual. Esto provocó tanta risa y alegría entre los Kami que Amaterasu se asomó para ver qué ocurría. En ese momento, Ame no Tajikarao no Kami la sacó de la cueva, devolviendo la luz y la seguridad al mundo. En este contexto, incluso una danza de carácter sensual fue vista como algo que trajo alegría, vitalidad y salvación.
Respecto al divorcio, tampoco se considera algo malo. Los dos Kami de la creación mencionados anteriormente, Izanagi Okami y Izanami Okami, terminaron separándose, y algunas interpretaciones lo consideran el primer “divorcio”, lo que hace que esta experiencia también sea vista como algo natural dentro del Shintō.
El matrimonio interreligioso tampoco representa un problema. De hecho, no existe un proceso formal de conversión en el Shintō; cualquiera que se considere practicante puede serlo (aunque es importante esforzarse por vivir el Camino de los Kami). Además, una persona puede practicar Shintō y al mismo tiempo seguir otras religiones.
En cuanto al consumo de drogas no medicinales, es un tema complejo. En el Shintō, cualquier acción que dañe la salud, genere adicción o cause sufrimiento a uno mismo o a otros se considera negativa y debe evitarse.
Si el consumo de drogas provoca sufrimiento, no es algo bueno y debe trabajarse para superarlo. Sin embargo, no todas las sustancias se consideran inherentemente malas o prohibidas en términos shintō (aunque siempre deben respetarse las leyes del país).
En términos directos: consumir marihuana legalmente y de forma recreativa sin causar daño no implica un juicio moral particular. Pero consumir drogas duras ilegalmente, volverse adicto y causar daño a uno mismo o a otros sí sería considerado moralmente incorrecto.
El alcohol también puede generar adicción y es un área gris. Por ejemplo, el sake — vino de arroz japonés — es una de las ofrendas más sagradas que se presentan a los Kami en los santuarios. Después de las ceremonias, los fieles suelen compartir parte de las ofrendas, incluido el sake. Beber con moderación, ya sea en el santuario o en casa, no es problemático.
Sin embargo, si el consumo se vuelve excesivo y se transforma en alcoholismo que daña a uno mismo o a otros, entonces se considera incorrecto.
Aun así, las personas que sufren adicciones son bienvenidas en los santuarios. Se busca apoyarlas, rezar junto a ellas y ayudarlas en su proceso de superación.
Después de todo, en el Shintō no existen personas inherentemente malas — solo acciones incorrectas. Aprender de los errores y mejorar es parte del concepto de Magokoro (真心), algo muy importante de encarnar y recordar. Especialmente el ayudar y apoyar a quienes desean crecer y cambiar.
¿Qué crees acerca de la(s) deidad(es), espíritus, dioses, etc.?
Los Kami-sama son existencias que inspiran asombro y reverencia. Son considerados como tales porque poseen Goshintoku (御神徳), es decir, Virtud Divina.
Por ejemplo, Tenjin tiene como Goshintoku la erudición, por lo que se le puede orar en asuntos relacionados con los estudios y el ámbito académico, entre otras cosas.
Los Kami-sama no son seres sobrenaturales que controlan la naturaleza desde fuera; más bien, son la naturaleza misma, entrelazados con el mundo en su totalidad.
¿Cómo describirías tus sentimientos sobre tu relación con la(s) deidad(es)?
Nuestra relación con los Kami-sama es bidireccional. Nuestro Mitama/Tamashii interior — nuestro Kami interno inherente — debe conectarse con los Kami-sama que nos rodean.
Comprendemos que dependemos de todos los Kami-sama a nuestro alrededor y que todo está interconectado. Si no intentamos conectar o no ponemos esfuerzo en convertirnos en la persona que deseamos ser, en alcanzar las metas que buscamos, entonces las bendiciones no pueden manifestarse.
Es una relación profundamente interconectada.
¿Tienes algún tipo de escritura o literatura que leas y sigas? ¿Cuándo fueron escritas?
Como no existe un dogma estricto en el Shintō, no hay un único gran libro que deba considerarse texto sagrado, como sucede con la Biblia en el cristianismo.
Existen dos obras famosas: el Kojiki (712 d.C.) y el Nihon Shoki (720 d.C.).
Estos textos incluyen algunos mitos sobre diversos Kami-sama, el mito de la creación de Japón y relatos sobre estos Kami y cómo los clanes nobles trazaban su linaje hasta ellos. También describen la historia posterior de estos clanes y de la familia imperial.
En esencia, estos libros fueron escritos con fines de la Corte Imperial, no como tratados de teología shintō, por lo que no se consideran “libros sagrados” en el sentido estricto.
Muchos santuarios han mantenido registros históricos de los acontecimientos a lo largo del tiempo, por lo que en esos archivos también pueden encontrarse historias y tradiciones relacionadas con los Kami-sama. Otros mitos aparecen en registros regionales llamados Fudoki. Asimismo, algunos santuarios y corrientes dentro del Shintō poseen textos sagrados relacionados con las enseñanzas del Kami enshrined, los cuales también son importantes.
Es común que algunas de estas historias se contradigan entre sí al hablar de los Kami-sama. Sin embargo, como el Shintō no tiene un dogma rígido y no se centra tanto en la mitología, teología o cosmología, el énfasis principal sigue estando en la práctica y en la vida cotidiana.
¿Oras? Si es así, ¿cómo oras?
Sí, en el Shintō oramos. Dependiendo de la corriente dentro del Shintō y del Kami-sama al que se rece, existen pequeñas diferencias en la forma de orar. Sin embargo, la regla general en un santuario es la siguiente:
Hacer una reverencia antes de entrar por el Torii.
Purificar las manos y la boca en el Temizuya.
Acercarse al área de oración.
Hacer una pequeña ofrenda, generalmente una moneda de 5 yenes.
Realizar la oración inclinando ligeramente la cabeza.
Hacer una reverencia final.
Y otra reverencia al salir por el Torii, mirando hacia el altar.
En corrientes del Shintō como Konkokyo o Izumo Oyashirokyo, se aplaude cuatro veces tanto antes como después de la oración. Algunos santuarios también pueden variar el número de palmadas o reverencias, pero la fórmula de 2 reverencias, 2 palmadas, 1 reverencia es la regla general en la mayoría de los santuarios.
Para orar a algunos Kami-sama no es necesario estar físicamente en un santuario para estar en su presencia.
Por ejemplo, Tenchi Kane no Kami puede ser venerado desde cualquier lugar, ya que se considera presente en todo y en todos.
Además, Amaterasu, Kami-sama del Sol, puede ser honrada orando en dirección al sol (aunque es mejor no mirarlo directamente).
Tsukuyomi, Kami-sama de la Luna, puede ser venerado orando hacia la luna.
Se dice que Inari Ōkami reside en el monte Inariyama, una montaña sagrada en Kioto, por lo que orar en dirección a esa montaña desde cualquier lugar es una forma de dirigirse a Inari Ōkami.
Estos son solo algunos ejemplos.
¿Cómo explican tus creencias el propósito de la vida? ¿Cuál dirías que es el sentido de estar vivos aquí en la Tierra?
El Shintō no profundiza ni desarrolla una explicación detallada sobre el propósito de la vida. Podría decirse que, dentro del Shintō, el propósito de la vida es simplemente vivirla de la mejor manera posible y en plenitud, cultivando el Magokoro (corazón sincero y puro).
En lo personal, la vida no tiene más propósito que el que cada uno decide darle. Disfrutarla y hacerlo de manera armoniosa, ayudando a quienes nos rodean. Vivir alineados con los principios fundamentales del Shintō, eso es lo que yo siento.
¿Qué crees que les sucede después de la muerte a las personas que comparten tus creencias?
La muerte es esencialmente la separación del cuerpo y el alma (Mitama/Tamashii). El cuerpo regresa a la Tierra, pero el alma continúa viviendo.
Los ritos funerarios en el Shintō se centran en purificar y pacificar el Mitama/Tamashii para revelar su naturaleza divina (Kami). Cuando alguien recibe un funeral shintō, después es venerado como un Kami-sama (a menudo por sus seres queridos).
Más allá de esta creencia básica, lo que ocurre específicamente depende de la interpretación de cada creyente. Algunos creen que el alma vuelve a unirse con la naturaleza; otros creen en la reencarnación del alma en otro ser vivo, etc.
Ninguna de estas creencias se considera superior o más correcta que otra. Al no existir una explicación estricta sobre el más allá, lo que sucede después de que el alma se separa del cuerpo, en un sentido espiritual, queda a interpretación individual.
Sin embargo, en el contexto de los funerales shintō, el alma que se ha separado del cuerpo sí es considerada un Kami-sama.
¿Cómo te sientes respecto a otras religiones o a quienes no practican ninguna fe?
El Shintō puede practicarse junto con otras religiones y, en general, mantiene una visión abierta hacia ellas.
Es importante mostrar respeto por otras culturas y religiones. Dado que los Kami-sama son existencias que inspiran asombro y reverencia, las deidades de otras religiones también pueden considerarse como Kami-sama, sin cambiar lo que son en su esencia.
Practicar Shintō junto con otras religiones está perfectamente bien. Sin embargo, es importante respetar a las deidades de otras tradiciones y venerarlas de acuerdo con sus propias prácticas tradicionales, en la medida de lo posible, como una forma de respeto hacia esas deidades.
¿Existe una razón o explicación de por qué las personas sufren? Por ejemplo, ¿qué enseñan tus creencias sobre la causa de enfermedades, dolencias y el sufrimiento que les ocurre a personas buenas?
En el Shintō, cosas como enfermedades, dolencias y desastres naturales se consideran simplemente el resultado de vivir en la Tierra.
Se reconoce que la Tierra es extremadamente antigua en comparación con nosotros. Si condensáramos la historia del planeta en un solo año, la evolución comenzaría el 1 de enero; los dinosaurios aparecerían alrededor del 14 de diciembre y se extinguirían hacia el 26 de diciembre. En cuanto a los seres humanos, solo habríamos existido durante aproximadamente un día dentro de todo ese “año”.
En otras palabras, los desastres naturales y las enfermedades no son castigos para las personas, ni la ira de la naturaleza o de los Kami-sama. Son simplemente parte de la naturaleza y parte de estar vivos en la Tierra. En el Shintō se aprende a aceptar esta realidad y a hacer lo mejor posible para vivir dentro de ella, intentando prevenir enfermedades o minimizar los daños de los desastres naturales. Pero se entienden como algo natural.
En cuanto a otros tipos de sufrimiento, como guerras, pobreza o crímenes atroces, estos se consideran causados por las personas, cuando se han “nublado” espiritualmente y han olvidado la interconexión, el respeto y la armonía entre todas las cosas.
En esencia, los principios centrales del Shintō promueven una forma de vida que busca evitar estos sufrimientos. Se trata de vivir de manera “centrada en los Kami” y no “centrada en el ser humano”. Es decir, esforzarnos por vivir lo mejor posible para nosotros mismos, pero también con profundo respeto por todo lo que nos rodea.
Los Kami-sama no son omnipotentes ni seres sobrenaturales. Más que controlar las leyes de la naturaleza, los Kami-sama son las leyes de la naturaleza mismas; todo es naturaleza. Por eso es tan importante vivir en armonía con todo lo que nos rodea.
Tanto para ayudarnos y apoyarnos mutuamente frente a los desastres naturales y enfermedades —que forman parte natural de la Tierra— como para sostenernos unos a otros y evitar caer en malas acciones o dañarnos intencionalmente, generando así más sufrimiento en el mundo.
¿Qué crees que les sucede a los no creyentes después de la muerte?
En general, se piensa lo mismo que para quienes practican el Shintō. Sin embargo, si la persona seguía otra religión, sus propias creencias, ritos y tradiciones deben ser respetados.
Siempre podemos orar por el alma de quienes han fallecido y pertenecían a otras religiones, pero lo hacemos teniendo en cuenta sus propias creencias, manteniendo el respeto hacia ellas incluso después de su muerte.
¿Cómo responden los creyentes cuando sus creencias entran en conflicto con la ciencia?
Diría que el Shintō no entra en conflicto con la ciencia, sino que puede ir de la mano con ella.
La ciencia no contradice ni siquiera las ideas espirituales del Shintō, como la existencia de los Kami-sama como entidades espirituales, ya que su existencia no ha sido ni probada ni refutada científicamente.
Además, dado que los Kami-sama se definen como “existencias que inspiran asombro”, cualquier cosa puede ser considerada un Kami-sama, independientemente de lo que diga la ciencia, ya que la ciencia no se ocupa de aspectos subjetivos como si algo inspira asombro o no.
En términos más generales, la ciencia responde a la pregunta “¿cómo funcionan las cosas?”, mientras que la religión responde a “¿por qué son así las cosas?”.
La ciencia es necesaria para nuestro progreso como humanidad y para comprender el mundo que nos rodea.
Personalmente, siento que sus descubrimientos también inspiran asombro, y por eso armonizan muy bien con el Shintō. Gracias a la ciencia, por ejemplo, sabemos cómo funcionan las células, y eso nos permite apreciar la complejidad extraordinaria que existe incluso en un organismo diminuto, algo que considero maravilloso.
Por esta misma naturaleza, siento que la ciencia encaja muy bien con el Shintō, porque confirma que el mundo está lleno de cosas que inspiran asombro. Desde una perspectiva shintō, honramos y reverenciamos esas existencias como Kami-sama.