Me encantas. Aunque tú te mires al espejo y siempre odies lo que ves. Aunque escondas tus heridas de guerra y te hagas fuerte delante de la gente a pesar de que en tu habitación llores cuando todos se van. Aunque escondas tus sentimientos porque te enamoraste de quien alguien, un día, dijo que no podía ser la persona correcta... Ojalá que un día te mires al espejo y sonrías, que nada te pese tanto como para volver a herirte o tener que encerrarte a llorar en tu habitación. Ojalá puedas amar a quien decidas, con toda libertad, porque sobre el amor no haya nada escrito... Pero a mí me encantas. Porque eres diferente, porque siempre luchas... A pesar de que tus peores batallas, casi siempre, sean contigo mismo...
Rocío Pege.














