“¿Cuándo dos personas dejan de conversar, dejan de comunicarse, es quizás porque la memoria que las une ahora duele, molesta, está contaminada? La verdadera comunicación sólo se produce con dos mentes lúcidas, en sincronía, que poseen una memoria común que las une y las potencia y no las aleja. Si no, se rompe la reciprocidad y una o ambas partes se quedan sin memoria y la otra es afligida por algo acaso peor: la sensación de soledad. De estar hablando a solas, sin poder comunicarse.”
— Alberto Fuguet Tránsitos














