*.:。♦ ⋅ ⋆ ❝ gustave !
SUTIL asentimiento con la cabeza único indicador momentáneo de que concordaba con las palabras que se deslizaban cual melodía de los labios femeninos ❛ pero el tenerla es maravilloso ❜ añadió a aquella oración, perdiendo ligeramente la mirada en el reconocimiento de cada detalle que constituía a la persona que desde hacía un tiempo había admirado desde lejos, saberla intocable para finalmente regresar a la realidad de su compañía. los ojos abiertos de par en para ante la sorpresa causada por la precisión de las palabras, comprendiendo lentamente que la maravilla de su acompañante no solo radicaba en lo cautivadora que resultaba la primera impresión ❛ esa ha sido la sensación por la cual nunca he dejado de dibujar, es una catarsis a los terrores que parecen acosarme hasta agotarme ❜ concedió titubeando entre las letras, dejar una de aquellas intimidades en la mesa para que pudiese ser observada desequilibrando ligeramente la tranquila fachada ❛ todo arte oculta un pasado meramente caprichoso, si no puedes huír de el parece que la mejor manera de enfrentarlo es plasmarlo, destrozarlo, te deja vulnerable ❜ el sentido oculto detrás de la verdadera naturaleza que acosaba las marquillas que se ocultaban en el cuero que se negaba a soltar un claro indicador de la verdadera naturaleza, naturaleza que estaba esperanzado en abandonar el mayor tiempo posible, despojarse de lo sanguinario a pesar de que el propósito de su estadía en aquel inmueble era exactamente el contrario al que el hubiese deseado ¿porqué eran ellos quienes precisamente tenían que apaciguar demonios por los cuales no podían culparles enteramente? dejó que la nicotina fuese arrancada de su mano percibiendo la ligera desesperación, la media luna todavía acomodada en las comisuras cansadas, observándola de la misma manera en la que se observa una pieza de arte, el corazón todavía golpeando contra el pecho a un ritmo caprichoso ❛ disculpa que desacuerde contigo ❜ tomó de nueva cuenta el cigarrillo entre los dedos ❛ pero eres dueña de una belleza rotunda, negar lo evidente solo incita a querer hacer que la veas ❜
“ COMO SI fuera una paradoja ensamblada en una moneda de dos caras donde estuviera la bendición coexistiendo con la terrorífica condena. una tortura maravillosamente exquisita” borbotó su pensar en alto, aunque su voz se presentara bajo la atención contraria de forma tímida. “¿nunca te has puesto a pensar lo injusta que es la conexión entre el placer y el dolor? polos tan opuestos pero inevitablemente atraídos en el estúpido juego que es la vida. alterando tus sentidos, y toda tu perspectiva” bufó entre dientes, descansando su barbilla por encima de sus cerrados nudillos. movimiento estratégico para velar su vergüenza bajo el abrigo de sus largos cabellos, dejando tan solo a la vista su mirar que embelesado estaba por los imponentes dígitos del muchacho. “haciéndote sentir vivo de la peor manera” por poco susurró, desfilando como su físico poco a poco era acarreado en una peligrosa danza mantenida en su inconsciente. aquella que buscaba compenetrarla nuevamente en la oscuridad de la que sus palabras escapaban “¿terrores, como cuales?” indagó con nada menos que pura ingenuidad, subsistiendo en el tema planteado la atención que momentos antes carecía en el actuar de la rubia. “a mi pensar, eso suena como una pésima mentira. mejor dicho, tienes el perfecto perfil para ser uno” expuso descaradamente, denotando el desinhibido carácter infantil que desde luego jamás supo concebir. o al menos, hasta ese momento. cosa que sus comisuras denotaron al alzarse con una almibarada honestidad, quizás dejando a sabiendas de los demás el cautivado mirar que sus esmeraldas comenzaban a tornar en cuanto al joven a su lado. “¿y si ello que te atormenta eres tú mismo?” interrogó angustiada, puesto a que la respuesta obtenida no era igual de alentadora que la propuesta mental en el personaje llevado. elevando sus orbes para así hallar algo que fuera mentira, ya que sabía analizar una cruda verdad en la manifestación adversaria. sin embargo, pronto fue disipada por el ceño protagonista en su semblante, el cual se fanfarroneaba claramente iracible después de escucharlo. algo que procedió en ahogarse bajo la densidad del pudor tintado en sus pálidas mejillas, guardias de una ancha sonrisa. “¿sabes por qué lo niego? porque solo soy un reflejo de ello que los demás no pueden ver en si mismos” evadiendo la verdad, se atrevió en tintar sus facciones con pícara monotonía.















