✧ * ☾ CADEN FT. CONSTANZA
Seguía en duda de donde llevar a la mujer después del restaurante. Por fortuna, había conseguido plaza en uno que esperaba que la contraria adorara. No, no le iba a llevar al lugar más caro y lujoso de la ciudad, pero sí a uno donde tenían las mejores hamburguesas y ensaladas que él había probado. Sí, había realmente mucho margen para comida en el lugar. Era uno de los pocos lugares de Barcelona que Caden podía haber visitado.
Siendo honestos, el chico estaba nervioso, ya que no sabía que iba a opinar del lugar. Además, sabía que iba a tener que improvisar sobre lo que iban a hacer después. Honestamente, lo mejor que se le ocurría era hacer turismo, pero ella sabía más del lugar que el mismo. Sin embargo, en aquel momento se le vino a la cabeza la playa de Barcelona, donde había un precioso puerto en el que pasar un buen rato. Sobre todo una noche de calor como aquella en la noche.
Sin más dudar, cogió su cartera, llave del cuarto y el teléfono, por donde había estado hablando aquello con la chica a la que ahora iba a ver. Salió en dirección a la habitación ajena, ignorando las miradas del resto de adolescentes. Verdaderamente, no llevaba un atuendo tan llamativo, pero ahora, hasta llevar una simple camisa llamaba la atención. Cuando llegó allí, tomó aire frente a la puerta y le dio unos golpecitos a esta, esperando que la fémina saliera del cuarto — Hola —. Saludó de vuelta, sonriendo al escuchar aquello — Dejar esperando es de mala educación —. Dijo, admitiendo lo que para él era cierto — Sobre todo a una chica tan bonita como tú —.
Decir que estaba completamente segura de aquella cita terminaba siendo una mentira rotunda, pues lo cierto era que no estaba ni un poco convencida de que Caden fuese completamente honesto a pesar de que esperaba que lo fuese, Constanza jamás había sido la clase de persona que se dejaba llevar por chismes insulsos de pasillo, normalmente terminaba por reírse de ellos y continuar como si nada hubiese entrado por los canales auditivos, una buena técnica si lo que tratabas de hacer, tal como la morena era pasar por debajo del radar, y sin embargo precisamente con el no podía hacerse de oídos sordos, y era aquel el origen de los tratos más bien oscos que le proporcionaba.
Sonrió de manera breve en el momento en el que los ojos achocolatados entraron en contacto con los de su contrario, el ritmo cardíaco elevándose tentativamente a pesar de que solo se le había otorgado una sonrisa y se detuvo por unos segundos, incapaz de determinar cual era la manera ideal de desenvolverse en aquella situación ❛ y parece que las frases recicladas no las has dejado lejos ❜ bromeó con una suave sacudida de hombros, entre-abriendo un poco más la puerta ❛ ¿quieres pasar? ❜ ofreció con cautela, mordiéndose el labio inferior de manera fugaz ❛ aunque bueno, nada de tácticas extrañas ❜ advirtió.














