‘ ya veo ’ se atreve a responder, no es real el interés tras los detalles de la llegada de aquellos caramelos al territorio coreano, si no más bien la remembranza de un antaño que pisó / despidió cuando sus preferencias culinarias mutaron ‘ no, gracias, ya no me gustan. ’ y cierta verdad se encuentra en sus palabras, su diestra se mueve en señal de restar importancia, mientras su cuerpo se inclina sobre mesa cercana para encontrar refugio. sus brazos se cruzan frente a su pecho, y su mirada, rápida, cae sobre ir y venir de personas en relación a la pista de baile. sus orbes vuelven a caer sobre la pelinegra, asintiendo, casi imperceptible, al igual que la curvatura que nace como un trueno y desaparece antes que su voz aparezca ‘ mejor que a mi cuello, y eso es suficiente, ¿no? ’ sentencia, bajando su mirada a bebida que abandonó un instante sobre mesa. ‘ ¿no les sentiste un sabor extraño a las bebidas? ’ quiere pensar que es paranoia.
asiente con la cabeza ante el rechazo de las golosinas por parte del contrario, de hecho siendo un poco egoísta estaba feliz del rechazo puesto que aquello significaba mas golosinas para ella.— Esta bien, supongo que no todos saben apreciar estas delicias —bromea la extranjera llevando una vez mas una de las golosinas hacia sus labios, al paso que iba dentro de poco todas estas se acabarían. No pudo evitar que un pequeño rubor se posara en sus mejillas ante las palabras del contrario.— Ey, no creo que te quedara mal, pero aceptare que me queda mejor —tintes bromistas se encontraban en las palabras finales de la pelinegra.— Uhm, ahora que lo mencionas —comenzó a intentar recordar el sabor de la ultima bebida que había llevado a sus carmesís (antes de sentarse a engullir los dulces).— Creo que si tenían un sabor raro, pero no sabia mal ¿por que?—de hecho estaba segura que las bebidas le sabían mejor a pesar del extraño sabor y aroma ¿alguien abra cometido una travesura?