Lisandro Santa Cruz by Adan Romero – Moan Zine
KIROKAZE
Misplaced Lens Cap

Love Begins

Origami Around

titsay
Jules of Nature
PUT YOUR BEARD IN MY MOUTH

ellievsbear
No title available
Stranger Things
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open

izzy's playlists!
Today's Document
No title available
Game of Thrones Daily
I'd rather be in outer space 🛸
Keni
trying on a metaphor

❣ Chile in a Photography ❣
Show & Tell
seen from Belgium

seen from United States

seen from Malaysia

seen from Ireland
seen from Sweden

seen from Bangladesh
seen from TĂĽrkiye
seen from United States

seen from Singapore
seen from Poland
seen from United States

seen from Uzbekistan

seen from Canada

seen from United States

seen from United States
seen from Mexico
seen from United States

seen from Malaysia

seen from United States
seen from Bolivia
@supergladiato
Lisandro Santa Cruz by Adan Romero – Moan Zine
El Primito: Parte III
Parte I - Parte II
Ahà me dejó como medio helado, no esperaba que me dijera eso asà que solo atiné a entrarme a la casa, mis viejos ya estaban por irse a la casa asà que llegué justo a tiempo.
A la semana después, me llega un mensaje de texto. Era el Amaro. ¿Cómo chucha encontró mi numero? dije entre mi.
“Oye y no me respondiste lo del otro dĂa po, cuándo nos vemos de nuevo?” decĂa su sms y al final terminaba diciendo “Soy el Amaro ;)”
“ajajaja hola, cómo estay? como me encontraste?” le respondà a los 15 minutos, para hacerme el interesante y no verme tan desesperado por responderle.
“Eso te lo dirĂ© la proxima vez que nos veamos”  me dice al segundo que yo le envĂo el mio.
No encontraba la manera de cĂłmo o de dĂłnde mi primo encontrĂł mi numero, si por lo que sabĂa no era cercano a mi abuela. En fin, la cosa es que un dĂa X viajĂ© donde mi abuela a pasar el dĂa, en ese entonces como todo pendejo, pasar tardes con la abuela no era del todo aburrido. Lamentablemente no vĂ al Amaro, tampoco le quise escribir un mensaje para decirle que estaba cerca. Me encontrĂ© con un par de familiares más que tambiĂ©n vivĂan por el sector; una tĂa, un primo con el que ya habĂa conversado un par de veces, le decĂan Jota y era ya más grande, como 7 u 8 años mayor. Además andaba con la Ale, su hermana dos años más grande y una amiga de ella.
No me llamaba mucho la atenciĂłn compartir con ellos en verdad, eran más grandes y tenĂan chistes de adultos fomes que no me daban risa. Pero el Jota me viĂł algo aburrido e insistiĂł en meterme conversa.
— Oye pendejo y tú cuantos años ten� – me dijo haciéndose el simpático, dándome un codazo en las costillas.
— Tengo 14, ¿y tú? parece que ya eri algo viejo o no? – Le respondà sin disimular mi molestia por haberme dicho pendejo sin siquiera haber hablado antes con él. Patúo.
— Na que ver, 21 años es estar en la juventud plena – dijo con un leve tono de soberbia.
La verdad es que me molestaban y querĂa que se fueran, ya que no estaba el Amaro, preferĂa quedarme con mi abuela y era. AsĂ que lo dejĂ© de pescar y me puse a jugar a la culebrita en mi celular.
— Oye y te hai juntado con el Amaro? Ese tiene como tu edad po, o no? – Me dijo casi parándose al frente mĂo para preguntar — Es terrible loco ese pendejo – replicĂł y añadiĂł una risa.
— Hmm, sĂ. Algo lo ubico – le respondĂ ya con una voz de desagrado, haciendo que se diera cuenta de mi malestar por su presencia.
Me siguiĂł haciendo un par de preguntas sin sentido, Ă©l hablaba sobre las cosas de grandes, que yo como pendejo aĂşn no sabĂa y que cuando creciera iba a conocer lo que era la vida y alardeaba de cosas que para mĂ eran puro cuento de Ă©l.
Al fin se terminaron yendo, y a la noche me fui yo. Ya acostado me volvĂ a acordar del Amaro, y le escribĂ:
— Estuve cerca de tu casa hoy, no te vi.
Sin respuesta, pensĂ© que ya no me iba a volver a pescar más. Un par de dĂas despuĂ©s mi abuela me llama y me invita a quedarme a su casa, que tenĂa “grandes panoramas de verano para un lolito de 14 años”, lo que en realidad era acostarse a las 12 en vez de las 10 viendo pelĂculas de terror.
Eran como las 6 de la tarde y mientras me bajaba de la micro con mi bolso, veo salir al Amaro del negocio de la esquina, sin miedo ni nada, me acerqué a hablarle, y antes de que alcanzara a decir una palabra me dice
— Weeeena po MartĂn, como estay? Oye antes que nada, sorry por no responderte el mensaje, es que me quedĂ© sin lucas pa’ recargarlo – mirándome con los ojos del gato con botas, su sonrisa perfecta.
— Dale tranqui, oye me quedaré donde mi abuela hoy, te tinca vernos un rato? – Se la tiré, sin pensarla y antes de que me pudiera arrepentir. No le dejé espacio para respuestas y volvà a decirle — Después que tome once te mando un Sms y salimos a dar una vuelta.
El primito quedó como sorprendido con la iniciativa y sin añadir mucho, siguió su camino. Dicho y hecho, un par de horas después, le escribo que estaba listo y me dice:
“Juntémonos en la camioneta de mi viejo, te espero en 5.”
Era una de esas camionetas tipo van, pero más pequeñas. El Amaro me dijo que le pedĂa las llaves al papá para “subirse a escuchar mĂşsica”. A mi parecer, era su mini motel. Abrimos la puerta de atrás y nos subimos, avanzamos hasta los Ăşltimos asientos, pusimos un poco de mĂşsica, super baja, y nos sentamos como de lado, mirándonos frente a frente.
— Oye y tu siempre vienes para acá? – le pregunté
— La verdad, es que he venido solo un par de veces - me dijo susurrando. — Oye. y estay equivocado si creĂ que traigo a todo el mundo aquà – añadiĂł con una carcajada final y al terminar de reĂrse, me toca la pierna.
— La otra verdad, es que desde lo que pasĂł en el ciber, como que querĂa que puro pasara de nuevo.. me gustĂł caleta. – me decĂa mientras se acercaba más a mĂ, ya pasándome la mano por encima de mi paquete y yo sĂłlo dejándome querer. — Tengo que hacerte una pregunta si.. promĂ©teme que me responderás con sinceridad – me dijo mirándome fijamente.
— Sà dale – le dije como asustado.
— ¿Todo queda piola?
— Todo queda piola – respondĂ.
Se me abalanzĂł encima como si lo hubiese estado esperando por siglos. Me empezĂł a dar besos en el cuello mientras que yo con mis manos le sentĂa todo su cuerpo duro. Su pene era muy sensible, por lo que al mĂnimo roce ya se le ponĂa como roca. Él seguĂa dándome besos en el cuello y cerca de la boca al mismo tiempo que me bajaba los pantalones. Hice lo mismo con Ă©l, con la diferencia de que Ă©l ya estaba mojado entero. Sus boxer parecĂan como si ya hubiese acabado. La adrenalina de estar dentro de una camioneta, en un lugar pĂşblico, con tu primo, era altĂsima. No fue mucho trámite y bajĂ© a chupársela. El aroma que tenĂa esa zona mientras bajaba me calentĂł mucho; un boxer sudado, mezcla de precum, un pene caliente, las feromonas de un mino de 16 años.
— Ven wn – me dijo mientras me levantaba la cabeza y me indicaba que me sentara. — Me toca a mi ahora.
No creĂa que la pudiera chupar tan bien. Quizás no sea gay, quizás es porque los hombres saben como nos gusta que nos las chupen y por eso lo hace asĂ, decĂa yo entre mi. El Amaro empezĂł de a poco, pasando la lengua desde abajo, llegando hasta la punta para despuĂ©s meterlo todo dentro. SubiĂł una de sus manos, buscando mi pezĂłn y cuando lo encontrĂł empezĂł a jugar con Ă©l, me daba una sensaciĂłn extrema de placer. Yo solo atinaba a tocarle sus rulos, despeinados; a ratos se los jalaba y Ă©l soltaba un quejido de dolor. Era porque me lo estaba mamando como nunca nadie lo habĂa hecho y mis espasmos me hacĂan tirarle el pelo. Luego de estar asĂ por unos minutos, y yo conteniĂ©ndome las ganas de explotar, se levantĂł a mi altura y me dijo
— Te gusta as�
Mientras esperaba mi respuesta, me quedĂł mirando fijo y se comenzĂł a acercar, y junto con la adrenalina que ambos tenĂamos en ese momento, yo me acerquĂ© más, y le di un beso. Me lo correspondiĂł. Aunque para mi mala suerte solo fue uno, intenso y rico. HabĂa superado mis propias expectativas. Todo lo hasta ahora sucedido con Ă©l era más de lo que esperaba. AsĂ que seguimos masturbándonos, tocándonos nuestros cuerpos que con los minutos ya habĂan empezado a transpirar. Él jugaba mucho con mis pezones y mi cuello, mientras que yo me fascinaba con sus piernas gruesas y su pene que parecĂa volcán en erupciĂłn de tanto precum que le salĂa.
Nos detuvimos como 3 veces porque sentĂamos que alguien venĂa, al final era gente que pasaba por fuera pero que nunca nos viĂł, obviamente porque nos hacĂamos los invisibles.
— Creo que me queda poco – le dije casi jadeando.
— En serio? podà acabar encima mio? – me replicó el Amaro
Que me haya dicho eso aumentĂł mis ganas de acabar en un 1000%, asĂ que me levantĂ© como pude, me abrĂ de piernas y me sentĂ© con mis piernas abiertas frente a Ă©l. Nuestros penes quedaron juntos, y latĂan como si fueran el corazĂłn mismo. IntentĂ© masturbar ambos penes con una sola mano, como en las pelĂculas porno, pero el pene del Amaro era tan grande que no pude. Al comenzar a sentirlo excitarse más y más supe que ya estaba por acabar, yo me empecĂ© a masturbar más rápido. QuerĂa que acabáramos los dos juntos cuando entre gemidos más fuertes me dice
— Ya me vengo !
No terminĂł la frase y soltĂł un chorro de semen aĂşn más grande que en el ciber, no paraba de eyacular y ese olor a semen que se esparce instantáneamente me dio el impulso para que yo lo hiciera tambiĂ©n. Mi semen le llegĂł hasta el cuello, le podrĂa haber llegado a la cara si es que no hubiese levantado la cabeza.
Nos quedamos unos segundos inmĂłviles, pegados, uno frente al otro, y mientras esa pĂ©rdida de fuerza que a uno le da despuĂ©s de acabar nos invadĂa, me fui acercando más y más a Ă©l, hasta quedar nariz con nariz. Él toma un suspiro lento, yo tomo el mio, y nos volvemos a besar. Esta vez fue un beso tierno, sin lengua, sin abrir mucho la boca, fue un beso cálido como en forma de agradecimiento por el buen momento que nos dimos.
Luego de eso, me separé de él y le di el espacio para que pudiera limpiarse, acto que realizó nuevamente con su polera. Esta vez no hubo frialdad por lo sucedido, solo preocupación y ese sentimiento de culpa, quizás remordimiento, que a uno le da cuando sabe que ha hecho algo indebido. Ambos guardamos silencio por unos momentos, tiempo que usamos para vestirnos y arreglarnos para poder volver a nuestras casas.
— Oye acuérdate, todo piola, vale? – me dijo el Amaro sin un tono amenazante, sino más a modo de complicidad.
— Si obvio – le respondà mientras nos bajábamos de la van.
El Amaro ya estaba bajando del vehĂculo cuando escuchamos que desde la oscuridad de la noche alguien venĂa. Me alejĂ© de Ă©l en 1 segundo y me puse lo bastante lejos para no levantar ninguna sospecha. SabĂa actuar bien. El Amaro se puso nervioso y empezĂł a cerrar la puerta algo tembloroso. Alguien tosiĂł dos veces. Se escucharon unas bolsas plásticas. Ya se sentĂa muy cerca ÂżSerá el papá?, ÂżNos habrá pillado?, ÂżO solo será un vecino equis? me decĂa yo entre mi en micro segundos.. Ya me estaba pasando todos los rollos posibles y las respuestas que tendrĂa que darle si es que me preguntaba por quĂ© me estaba comiendo a su hijo, a mi primo.
— ¿Y ustedes? – hizo una pausa y añadió con curiosidad — ¿En qué están?
Continuará…
#chile #follow #comparte #aportes #chilenoscalientes #heteros #gay #copiapo
Soy Chileno Con 22cm De Carne
Yop de conce
Quien en conce para algo hot
Que los gays chilenos reblogeen 👍🏻👌
holaa
Hola que tal
Cabros hagamos un grupo en Whatsapp po, para cuartearnos wns y lesear :D manden nĂşmeros.
74629291