Permiso...
Dijo en tono alegre mientras atendía las mesas. Hoy había decidido ser camarera y a esta hora el Sweet Halloway estaba lleno de gente y se dificultaba atender las mesas. De camino a la mesa más alejada, chocó con alguien y la bandeja que llevaba en la mano cayó al piso, derramando el café y las galletas --¡Oh, lo siento!--exclamó, cubriéndose la boca con las manos.












