Leave a “Offer Me” in my ask, and I’ll write a drabble about my character giving yours a gift.
Siempre le gustaron los animales pequeños. Eran adorables, se podían abrazar, podías controlarlos sin “muchos” problemas y no se tiraban encima de ti cuando querían expresar amor. O si lo hacían, no dolía ni la mitad que con un perro, por ejemplo. Eso no quería decir, claro estaba, que odiara otro tipo de animales. Simplemente, eran menos cómodos. Y le intimidaban, aunque eso no lo admitiría.
Mas le intimidaba un lobo enorme (bueno, no taaaaan enorme). Era blanco y unas suaves rayas rosadas marcaban su cuerpo, en una combinación conocida para la joven. Sus ojos eran extremadamente inteligentes, como así era su dueña. Sakura no pudo más que soltar un pequeño y nada orgulloso chillido, al encontrársela de cara nada más salir de Konoha. ¿Cómo no la había sentido?
" Vaya susto me has pegado ” recalco lo obvio con una voz irritada. Suavizo su expresión antes de mirar en derredor. No había nadie. " ¡Pero me has pillado en un buen momento! ” en su espalda colgaba un saquito. Con cuidado se lo descolgó del hombro y lo dejo en el suelo.
” Es comida… y un par de hierbas ” sintió el calor subir a sus mejillas. Nerviosa, no sabía si eso estaba bien. " Me han dicho y he leído que son buenas para mantener el interior de los cánidos limpio, y en buena salud ”.
" No es que sepa algo de animales pero, ¡lo he intentado! ” le sonrió un poco más seguro. Quería hacerle un regalo. Le costo lo suyo saber el qué. " No se si puedes apañartelas por ti misma o no ” suspiro ”, así que siento si no está bien ”.
Aunque le intimidara, como todo animal grande, y aquellas marcas… No le importaba estar al lado de la loba.