@innre
Su encontronazo con Pippa había resultado ser mucho más caótico de lo previsible. Si bien era cierto que todos los días terminaba con algún moratón que otro debido a los entrenamientos, esa mañana no planeó acabar con una copa reventada en su sien -parecía que no tenía más sitios en los que le pudiesen romper vidrio, vaya.-. Lejos de querer ir al hospital para que le quitasen los trozos que se hubiesen quedado incrustados, además de valorar si tenía algún corte importante, no le quedó otra que llamar a Imre, explicarle lo ocurrido y plantarse en su casa. Sintiendo como la sangre se resecaba por su piel, tocó al timbre y en cuanto la puerta se abrió, entró sin pedir permiso. “Dime que tienes algo más fuerte que una cerveza. Tal y como llevo el día, lo necesito.”









