Al recibir el mensaje de Luca, se puso el abrigo que colgaba a la entrada de su apartamento junto con unas botas UGG, sin importarle el ir en camisón y sin arreglar. El menor de los Hoffman la había visto así con anterioridad, además de que le daba pereza maquillarse cuando seguramente todo aquello era para gritarle por haber atacado a su hermana. Tras el pequeño viaje en ascensor, salió del edificio tras saludar al portero, mirando alrededor hasta dar con Luca y así acercarse a él con el ceño ligeramente fruncido. “Hey...”, saludó con brevedad antes de ir al grano, “¿Pasa algo? ¿Por qué no quieres subir? Estoy yo sola”. ( @lucahoffm )











