-- Matanga
-- Dijo la changa!

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-- Matanga
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*Stares at Takeshi* -- @abnormxlize
xtrichotillomania;;
» Esta vez le había tocado estar en producción. Y no le molestaba. Cocinar o preparar los ingredientes era mucho más fácil que estar recorriendo la ciudad en motocicleta, a veces en medio del tráfico o de un día soleado y caluroso.
¿Pero en serio? ¿Tenía que soportar a ese imbécil? La sangre se le calentaba fácil cuando tenía que verle la cara.
❝¿De qué tanto te ríes? ¿Acaso me viste cara de payaso?❞ --le preguntó, mirándole seriamente.
;fix you
» La tarde se veía avanzada a esas horas del día, ya casi a punto de anochecer. Con colores naranja, rosa y violeta pintando las nubes que el sol iluminaba ya en el horizonte.
Había vuelto a su departamento, dejando las llaves caer en la mesita a un lado de la puerta. Un lugar modesto al que llamaba ‘hogar’ siempre que volvía de su trabajo todas las noches. Pero este era su día de descanso, y venia acompañado.
Después de los malos tratos del guardia del cementerio, John no tenía ningún lugar a dónde ir. Las noches eran demasiado frías como para si quiera permitir que se quedara en la calle. Por eso le había invitado hasta su hogar. En él no tendría por qué preocuparse de ser echado de nuevo.
❝Has estado muy callado desde que salimos de ahí❞ --murmuró Liam, rodeando una de sus muñecas con los dedos, y pasando gentilmente las yemas sobre el área de sus venas--. ❝Si es por lo que dijo ese gorila, solo no le des tanta importancia..❞
loveofstalker ;;
» Fue demasiado tarde para cuando Liam quiso detener al pequeño. Le había gritado “¡¿a dónde vas?!” en búsqueda de recordarle que no debía separarse de su lado. Pero al parecer el niño se había perdido entre la neblina, y ahora preocupado no gritaba el “John” que vivía en el cementerio, sino el John de cinco años que se había perdido ahí.
❝¡John!❞ --exclamó agitado. Había corrido hasta él y se notaba su tono de preocupación--, ❝¿has visto a un niño por aquí? Tiene unos cinco años y.. no sé, se parece a ti❞
Dio un último suspiro. Por suerte no se le habían caído las flores.