De internet aceptas que es como una gran masa de información en la que tu propio recorrido define la experiencia que al final es.
toy fumado.
Pero igualmente escribo un poco. Divago para quien se deje llevar por la deriva, osea yo. Realmente escribo para mí. Y cuando lo hago, abro la puerta de la verdad. Mi verdad, por supuesto.
Me atrapa lo estético, y me adormezco en lo plácido. Siento que escribo como quien crea un puto producto. No hay autenticidad ni por supuesto contenido. Supongo que elegí bien mi nombre de usuario.
La experiencia que al final es. Fumado. Deriva. Yo. Para mí. Verdad. Mi verdad.












