Sus ojos recorrían frenéticamente el cuerpo del joven en busca de alguna señal, algo que indicara que lo que había dicho su colega no fuera verdad, que él pelirrojo aun seguía con vida, que su respiración simplemente fuera tenua y tenían una oportunidad de salvarlo. Sus ojos recorrieron el rostro de este admirando como aquel liquido carmesí decoraba su rostro y como en lugar de aquella sonrisa socarrona y desafiante que el joven siempre llevaba en sus labios ahora en su lugar se encontraba una simple linea que había comenzado a tomar un tono morado y su piel ya blanca de por si ahora había tomado aquel tono blanquecino tan característico de un... de un cadáver. Trago con fuerza en un intento de hidratar su garganta que ante la imagen se había secado por completo. No había duda de lo que tenia ante sus ojos... Finnian Kalligan se hallaba muerto a los pies de aquel árbol. Por uno segundos se quedo en silencio, admirando lo que se encontraba ante sus ojos incrédulo. Por supuesto esta no era la primera vez que veía un cadáver hacia ya tiempo se había despedido de sus abuelos maternos ante su ultimo aliento pero esto era algo completamente distinto, esto no se trataba de una persona mayor que había llegado al limite de su vida, esto se trataba de un joven, de un niño que apenas comenzaba a vivir. De golpe aparto su mirada del difunto y se enderezo para volverse a la multitud de jóvenes y adultos que rodeaban el lugar en un intento de ocultar aquella cruda imagen con su propio cuerpo. Incierto de que decir aclaro su garganta con el fin de llamar la atención de todos los presentes “Por favor, todos aquellos que sean estudiantes retírense. Pronto un profesor los alcanzara para escoltarlos al Instituto.” declaro para luego volver su vista hacia sus colegas en busca de apoyo.














