Toda la suerte con la que me he encontrado yendo a ‘canoar’. Cómo profundizas en cada tema hasta que no tienes más que decir sobre el mismo, cómo lo desglosas hasta que estás segura de que entendí de lo que hablas. Tu mente brillante y tu corazón tan eterno. Puedo ser tan detallada hablado de ti que me dirían cursi, sin tener en cuenta que no intento ser elegante sólo descriptiva. ¿Podría ser que al describirte exagero? Yo no lo creo, y quien conozca de ti me dará la razón. Pero si ese es el problema, puedo escribir crudo de ti. Crudamente puedo compartir lo que vivo a diario contigo; caos. Como la vida misma, nunca sé a qué me voy a enfrentar. En muchos aspectos me has regalado lo más complejo y lo más real. Y el caos no es contigo, ni por ti, sino por todo lo que conozco de mí en tu reflejo. Me inundas, me expongo, me siento vulnerable y me ayudas a replantearme mi humanidad. Yo sé que desde el día uno tomé decisiones que nunca creí que pudieran salir de mí y me dio miedo y me sigue dando y tú estás ahí, cada día y cada noche, para cantar siempre que no pueda dormir. Hoy estoy llena de ‘13′, esos los de ‘la mala suerte’. Un viernes 13 quise preguntar y tú responder ‘sí’. Y luego hoy, martes 13, viviendo la fortuna. Y así 13 meses después siento la inmensa necesidad de publicar y festejar que existimos y que así nos gusta ser; juntas. Me gusta que estés cerca y me gusta que estés lejos porque me gusta que estés. Sigo desaprendiendo y aprendiendo y te agradezco tanto vivirme así. Este es un juego de dos y vamos tan ‘empate’ que espero que no termine. Estoy agradecida por ti y por todo lo que he aprendido de mí contigo. Mi amor por ti es, y tú sabes y yo sé que no dejará de ser.