Memoria
A la hora de plantear un centro de acogida para mujeres, el componente psicológico es clave. Tener presente que se trata de personas con necesidad de tomar control de su propia vida.
Parece interesante la posibilidad de integración de estas en un espacio productivo como puede ser la arrocera, que además cuenta con un entorno tan sugerente.
La conexión con la fábrica se realiza a través de la pasarela en altura, de tal manera que aun modificando el uso del silo, este será siendo un elemento más dentro del recorrido del arroz.
Un elemento de escala industrial, un gran contenedor de chapa que tendrá que compatibilizarse con las unidades independientes y espacios de uso común que debe albergar un centro de estas características ¿Cómo conseguirlo sin que el silo pierda su unidad?
Proponemos una organización entorno a un gran vacío, una arquitectura por pieles. Las pequeñas unidades se volcarían sobre ese espacio, delimitado por la estructura original del silo que irá creando huecos según interese.
Nos parecía sugerente la imagen del tríptico de Bihzad de Juan Navarro Baldeweg. Interpretamos que el conjunto de las tres piezas podría asimilarse a nuestro proyecto . En el extremos aparecen dos paños relativamente uniformes y abstractos que podrían asemejarse a la piel exterior del silo. Sin embargo, en el central se intuye un complejo juego visual en el que participan exterior e interior.
Ese es el sentimiento que queremos transmitir a través del vacío, la posibilidad de relacionarnos con el exterior como unidad.










