Claro que me duelen estos años de soledad, de tristezas acumuladas sin alivio.
Me duelen; pero ya no me rompen más.
Llega un momento en el que ya no hay más que fraccionar.
Soy polvo, que con lágrimas me voy uniendo, amasando; formando un nuevo rostro, con un corazón lleno de experiencia, esta vez muy difícil de penetrar.
Papittafritta










