Solo a veces...
A veces parece que uno tiene que volver a si, y no me refiero a volver en el tiempo porque, por ahora, es imposible, pero se puede volver a leer esos pensamientos de rabia, tristeza, dolor, pues fueron efímeros.
Después de que las horas corren te das cuenta que realmente el fin del mundo no era ese día en el que estabas en el suelo con una presión en el pecho, aunque si se fue un pedazo de él.
No pienso invalidar esa sensación de adolescente donde crees ver como tu vida se destruye sin poder hacer nada en ese momento, pero un jueves cualquiera te das cuenta que así como ese dolor fue fugaz, también la felicidad que sentiste, también las carcajadas y hoy las disfrutas, permites sentir, el dolor se esfumó, el viento se llevó las heridas, colores, sabores y hasta texturas que jamás volviste a experimentar y es hermoso
¿Y voy a asegurar cuanto sanaste? o ¿realmente sanaste?, por supuesto que no pero si puedo decir que no es un paso el que se dio, fueron maratones completos, atardeceres preciosos y noches eternas
Por eso regresas a tu centro, al núcleo, a esos inicios en los que solo escribir palabrería era poder soltar la soga que sola te atas al cuello, la nostalgia de aquellas madrugadas, del incesante insomnio, hacen querer correr y abrazar a aquella pequeña... ¿poeta? ¿escritora? Viciosa de internet












