“Los nervios al verse siempre estaban, los abrazos cargados de amor, y una relación en donde eran más sentimientos que palabras. Les gustaba sentir y disfrutarse, no perder el tiempo en cosas que no fueran solo ellas. Se llevaban obsequios, se llenaban de besos, caricias y sonrisas. Todo era tan real, que ellas opacaban más el eclipse con el amor que presenciaban en el sol y la luna.”
30 noches, Cam Moreno Capitulo 2, segunda historia.












