Apenas puedo respirar, los últimos 5 años estuve aprendiendo, inhalación torácica y abdominal, exhalación el doble de tiempo que la inhalación, por la nariz. Respiración de fuego en momentos de crisis o pánico, postura del bebé para conectar con la tierra -es que aquí sólo hay cemento- agua caliente para el dolor, la fatiga y el llanto.
Apenas puedo vivir. Estuve sobreviviendo los últimos 7 años fuera de casa. Escuchar tu intuición, aprender a tomar decisiones arriesgadas, darme cuenta que no tenía a nadie, los domingos interminables y solitarios, la gastritis y la intolerancia a la lactosa, estuve sobreviviendo en un mundo apenas salvaje, cuando yo era apenas alguien de 20. A los 20 ellos asumen que no sabes nada. Estuve preguntándole a desconocidos incontables veces direcciones, tomé repetidas veces el metro equivocado, le cedí mis decisiones a la intuición, me atreví muchas veces porque no tenía otra opción, me rompí una y otra y otra vez, siempre esperé más de mí, pero solo pude sobrevivir, había muy poco de mí por salvar.
Y te juro con todo mi corazón que quisiera entender cómo puedo sentirme tranquila, como puedo reirme de esto en algún momento, si me falta el aire, si apenas me siento viva. Puedo sentir cómo mi vulnerabilidad sale fuera de mí, puedo ver cómo los demás miden sus palabras, evalúan mi mirada triste, cambian sus palabras, reiteran decisiones, y no puedo hacer nada más que ver cómo estoy hecha ruinas, cómo he dejado que me consuma el no poder respirar, el no poder gritar, el no poder huir.
Ojalá nadie venga a borrarlo, porque siempre ella viene a borrarlo, porque es más racional, porque siente la necesidad de tener control sobre todo, porque es calculadora, porque siempre me ha protegido, porque despierta en las mañanas con el piloto automático haciendo que lo lleve todo en orden, y en el día se va quedando dormida, y es cuando despierto, y siento todo de golpe, pero he estado despierta mucho tiempo, más del que me dejó manejar, necesito que venga, pero no lo borre, necesito que viva por mí porque yo no quiero.
Morada, ¿alguna vez has mirado adentro de sus ojos, tanto para darte cuenta que es muy oscuro allí?