La relación de entre una psicología sana en un joven con relación del buen uso de la tecnología como medios sociales y las páginas donde hay información sin restricciones que no deberían tener acceso personas de cierta edad (niños, adolescentes y jóvenes).
¿que pasa con los jóvenes del hoy?Esta pregunta pareciera ser hecha por alguien que mira con preocupación, disgusto o desesperanza a los jóvenes. Sin embargo, este interrogante surge del querer entender lo que no se logra dimensionar por parecer distante, confuso, ajeno. “Emos”, “góticos”, “reggaeton”, “tecktonik”, "Cadeneros" , entre otros, son parte de las muchas expresiones, actividades, grupos y tendencias que los muchachos emplean para comunicar o expresar lo que son, piensan, sienten, buscan y, en ocasiones, de lo que carecen y desean. Evidentemente, los jóvenes son mucho más que maneras de hablar, formas de comportarse o modos de vestirse, pero generalmente sólo eso viene a la mente cuando se piensa en ellos. Este desconocimiento o estereotipación obliga a buscar información que permita entender quiénes son, qué piensan, cómo viven, qué hacen y por qué lo hacen. Pero esto que tiene que ver con la relacion del joven con estos nuevos modismos que poco a poco van acabando con la sociedad estos nuevos tipo de modismos son lo que han venido a destrozar nuestro mundo por completo y en ellos se van no solos nosotros mismos sino también nuestras futuras generaciones.
Y que pasa cuando el joven empieza a responder de una manera favorable haciendo denotar que el sabe como cuidar su propia integridad, Con base en un estudio iberoamericano descriptivo-comparativo, Casullo et al. (2001) afirman que las problemáticas de la juventud hacen referencia a toda situación que vulnera su autoestima o que obstaculiza su satisfacción de normas y expectativas sociales. Para estas autoras, tales problemáticas suponen valoraciones negativas de sucesos o situaciones particulares que impactan tanto el ego como las relaciones con otros sujetos, objetos y eventos. Desde esta perspectiva, establecieron ocho tipos de problemas: personales(enfermedades, imagen corporal, alcoholismo, depresión, crisis de fe, etcétera), pérdidas con significación afectiva (muerte de seres queridos, cambios de lugar de residencia, desempleo, peleas con amigos, etcétera), familiares (separación o divorcio de los padres, discusiones con hermanos o tíos, abandono, negligencia, etcétera), legales/violencia(accidentes, intervención policial, asaltos, robos, abusos, actividades delictivas, entre otros) Esto hace que el joven baje su propia autoestima y busque la felicidad en fuentes que el piensa que son "BUENAS" el tener un autoestima ( psicologicamente hablando) Estable hace referencia al tipo de problemas que puede enfrentar frente a una sociedad corrompida. Estos y otros cuestionamientos son basados en el tipo de ayuda psicológica que reciba.
HEFZI HUSAI ROSALIO COCOLAN
Las posibilidades que ofrecen las redes sociales a sus
usuarios son muy variadas. En una red social, es posible
comunicarse con amigos y familiares que se encuentran
lejos, hacer nuevos amigos, intercambiar información
multimedia, fomentar relaciones de trabajo, presentar
proyectos, darse a conocer social y profesionalmente,
expresar o defender determinadas ideas o causas, etc.
Pero habitualmente las aplicaciones que se utilizan son más reducidas.
Lo más frecuente, sobre todo en la juventud, es utilizarlas para
estar en contacto con los amigos o establecer nuevas relaciones.
En efecto, los distintos estudios señalan que los usuarios valoran,
sobre todo, la importancia de poder compartir contenidos de forma
inmediata con una gran cantidad de contactos, principalmente
aquellos que se han conocido fuera del ámbito de las redes sociales
(familia, amigos, conocidos), aunque, de forma secundaria,
también utiliza las redes sociales online para conocer gente
nueva.
En efecto, es evidente en las redes sociales se produce una
relajación del concepto de amistad. En un significativo realizado
por BitDefender en el año 201014
se puso de manifiesto la facilidad
con que los usuarios de redes sociales aceptan solicitudes de
amistad enviadas por extraños con los que, además, comparten
rápidamente información íntima y privada. Después de crear un
perfil falso (una mujer de 21 años, trabajadora, de aspecto
atractivo, que actuaba como un interlocutor muy ingenuo), se
lanzaron solicitudes de amistad a 2.000 usuarios de una red social
(Facebook) escogidos al azar, de entre 17 y 65 años, con un 50%
de hombres y un 50% de mujeres. La experiencia tuvo dos pasos.
Primero se comprobaron las aceptaciones de amistad recibidas
durante la primera semana. El segundo paso incluyó una breve
conversación con algunos de esos "nuevos amigos" para ver qué
información estaban dispuestos a revelar a una persona
desconocida después de una charla de 2 horas. El resultado fue
que la solicitud de amistad de la desconocida fue aceptada por
1.872 personas, es decir, el 94% de la muestra. Además, después
de media hora de conversación, el 10% de ellos reveló a la
desconocida información personal tan sensible como: dirección,
número de teléfono, nombre de la madre y el padre, etc.,
información que suele ser utilizada en las preguntas de
recuperación de contraseñas. Después de 2 horas, el 73% reveló
información confidencial de su lugar de trabajo, estrategias de
futuro, planes y tecnologías inéditas, software usado, etc
José Leonardo Olmos Alvarado
Son indiscutibles las numerosas posibilidades y ventajas que ofrece el uso de internet en todos los ámbitos. Sin embargo, no se deben ignorar los peligros y riesgos que puede conllevar el hacer un mal uso del mismo, sobretodo en sectores de la población especialmente influenciables o vulnerables como pueden ser los niños, los adolescentes o las personas con determinados problemas psicológicos.
Los principales riesgos asociados a un mal uso de internet son:
El acceso a contenidos no contrastados, poco fiables o falsos.
Una sobreestimulación, dispersión de la atención o dedicación de excesivo tiempo para buscar una determinada información.
La facilidad de acceso a páginas con información peligrosa o nociva, por ejemplo, a imágenes de contenido sexual, pornográfico o violento o a textos y relatos que pueden incitar al consumo de drogas o medicación, así como al seguimiento de ideologías de tipo racista, sexista o, incluso, a la afiliación a determinadas sectas.
La recepción por correo electrónico de determinados mensajes de propaganda no deseada, el contenido de la cual puede proponer negocios ilegales o contener virus.
La participación en chats, foros o determinadas redes sociales puede facilitar contactos indeseados con personas que pueden utilizar identidades falsas, buscando, por ejemplo, víctimas para actos sexuales, violentos o delictivos. Asimismo, la recepción de mensajes personales cuyo contenido puede resultar ofensivo puede también propiciar la posibilidad de entrar en discusiones, recibir amenazas o, incluso, encontrarse involucrado en situaciones de abuso o acoso a través de la red. Hay que tener en cuenta que el anonimato que proporciona internet puede facilitar el atrevimiento de determinados comentarios o actitudes que difícilmente se expresarían en las relaciones directas con otras personas.
La pérdida de intimidad que conlleva la cumplimentación de formularios de acceso a algunas páginas, facilitándose información personal a individuos o empresas desconocidas.
Los menores pueden verse influenciados por una publicidad engañosa o abusiva, que les incite a realizar compras por internet sin la autorización de sus padres. Los datos personales y los códigos secretos de las tarjetas de crédito que se facilitan en las compras pueden convertirles en víctimas de estafas o robos en páginas web poco fiables o controladas por terceros.
El desarrollo de trastornos psicológicos como la adicción a internet que pueden surgir cuando confluyen determinados factores, como problemas en la autoestima, la sociabilidad o dificultades familiares, unidos a la vulnerabilidad típica de esta edad y a la cantidad de estímulos atractivos y sensaciones placenteras que puede proporcionar internet.
http://www.mapfre.es/salud/es/cinformativo/adolescentes-internet.shtml
Como conclusión yo opino que el desarrollo de la persona depende de como se desenvuelva en su ambiente y que autoestima tan fuerte tenga todo depende de eso si no se tiene una buena condición psicológica la persona caerá en una de estas nuevas "Enfermedades"
Husai Rosalio Cocolan
La relación que hay entre estos dos es qué les dan un buen uso a las redes sociales en las que están ya que por estas se comunican entre sus amigos y familiares que puede y es muy útil, pero hay quienes que utilizan esto para buscar cosas que a una cierta edad no están permitidas ya que el daño psicológico puede ser muy grande que tal ves se piense que no daña que al contrario se ''informa'' pero es una edad en la que esa ''información'' aun no se le debe de dar ya que como lo mencioné los daños psicológicos son graves. Y esto a la vez contamina la mente sana, y todo lo que hace esta persona es perjudicando se a futuro. Hay que utilizar el Internet, redes sociales etc. pero con una responsabilidad y cuidado de lo que estamos asiendo ya que esto algún día no muy tarde tendrá su sanción.
José Leonardo Olmos Alvarado
Bueno pues en realidad se dan mas casos de que los jóvenes y niños lleguen a buscar o visitar paginas no aptas para su edad, esto se debe a la falta de atención de familiares adultos hacia los jóvenes, se supone que estos adultos deben enseñar a los niños y/o jóvenes el como usar el internet adecuadamente, estos casos se evitarían con la atención de actos o actividades de jóvenes en el internet,
Adriana lizbeth Lopez Beas
Actualmente la tecnología a avanzado muy rápido pero la sociedad no la esta utilizando de manera positiva ya que en lugar de usarla para investigaciones para mejorar nuestro aprovechamiento académico la usamos para dañar a otras personas y en algunas ocasiones varios la utilizan para difundir pornografía y amarillismo, Hay que recordar que no solo los adultos tienen acceso sino también los menores.
Como sociedad también es nuestra responsabilidad cuidar lo que difundimos en las redes sociales para mejorar el nivel de información que se publica.