Yo perdí mi orgullo y mi dignidad al escribirte para pedirte perdón y tu, solo te comportaste como un gran ignorante y así tal cual sin haberme "aceptado" la disculpa me dejaste en visto, como si nada. Ahí empecé a entender que te daba igual.
Estás condenado, JOSHUA DAVIS. Eres un alma entre seres que la carecen, monstruos que te devorarán de pies a cabeza a la primera oportunidad que tengan. Tu vida nunca volverá a ser como antes, verás a muchos perecer y harás cosas que de seguro juraste nunca realizarías, pero si sobrevives lo suficiente puede que algún día dejes de dormir con los ojos abiertos y abrazado a tu arma. Podrías encontrar paz. Te deseo buena fortuna, pues en ti habita la última esperanza de la humanidad. No nos defraudes.
¡Bienvenida, OLIVIA! A partir de éste momento cuentas con 24 horas para enviarnos la cuenta de tu personaje. Una vez más agradecemos tu interés en el proyecto, esperamos que tengas una experiencia amena con nosotros. Para cualquier cosa que necesites, estamos a un mensaje de distancia.
FUERA.
¡Hola!, Olivia por acá. Tengo 20 años y soy de Chile. Mi nivel de actividad sería un 7, aunque puede variar cuando vuelva a la universidad. Pero por ahora aún quedan semanas de vacaciones.
Nop, nada, solamente que el rp esta muy interesante.
1. Joshua Davis nació hace 25 años en Dallas, Texas. Sus padres se conocieron y se enamoraron cuando tenían apenas 18 años y un año más tarde ya se encontraban esperando a un pequeño. Su padre, dejando sus sueños de ir a la universidad, consiguió un trabajo como mecánico y su madre se encargó de cuidarlo durante esos primeros años. Pero económicamente cada vez se volvía más difícil para el joven matrimonio Davis, debido a eso su madre tuvo que encontrar un trabajo y con tan solo ocho años el niño pasaba la mayor parte de su tiempo solo. Despierta, come, ve a la escuela, camina a casa, ve televisión y ponte a dormir. Joshua siguió esta estricta forma de vida hasta que se harto y se dio cuenta que realmente no importaba, sus padres no sabían que pasaba con él durante ese tiempo.
2. Sus días favoritos eran cuando ambos de sus padres estaban en casa, su madre cocinaba durante todo el día y los llenaba de detalles desde la mañana hasta que pasaba por su habitación al anochecer. Su padre por otro lado se quedaba en el garaje todo el día pero esta vez se encargaba de enseñarle todo a Joshua. En un comienzo el chico no se encontraba realmente interesado en el trabajo de su padre, pero mientras pasaron los años se fue volviendo algo que ambos podían compartir. Para cuando cumplió los 18 años ya había arreglado una buena cantidad de automóviles e incluso el que el conducía desde los 16 había sido trabajo de su padre y él.
3. Sus padres siempre habían tenido la esperanza de que Joshua fuera a la universidad, por eso fue un golpe duro de tomar cuando el chico les dijo que deseaba entrar a la academia de policía para luego intentar pertenecer al grupo de fuerzas especiales. Por más que su padre intentaron convencerle de que se quedara y que intentara con la universidad, el muchacho no quería perder más tiempo. Tomo un par de clases en la universidad que le ayudaran con su currículum, pero apenas fue aceptado en la academia dejo todo de lado y comenzó su entrenamiento.
4. A diferencia de sus padres, Joshua no encontró al amor de su vida a los 18 años. No queriendo repetir la historia de sus padres actuó demasiado precavido con cada chica que salía. Durante los últimos dos años antes de que el virus comenzara mantuvo una relación de dos años con una de sus compañeras de trabajo, sin embargo, la relación había sido tormentosa y Joshua ya no recordaba a cantidad de veces que habían terminado y vuelto a estar juntos.
5. Joshua había terminado hace tres semanas su entrenamiento en las fuerzas especiales. Se encontraban en su primera misión cuando el virus golpeo. Sus compañeros de grupo intentaron ayudar a la mayor cantidad de gente a llegar a lugares seguros y a refugios, pero rápidamente las fuerzas decayeron y todos estaban desesperados por volver a casa. Joshua se mantuvo en contacto con sus padres y las ultimas noticias que tuvo de ellos fue que se encontraban en un refugio. Para cuando Joshua volvió a su hogar su casa estaba destruida y el campamento donde sus padres habían estado por última vez eran ya solo ruinas. Estuvo por varias semanas vagando solo y sobreviviendo a su propia cuenta, hasta que se encontró con un grupo que le entregó la única sensación de esperanza que había tenido desde que su mundo se había destruido.