Hombres que se apellidan liberales los hay sin cuento. Partidos, los más avanzados en política, no faltan; pero ni los hombres por sí, ni los partidos políticos se preocupan lo más mínimo de la dignidad de la mujer. [...] La hermosa acracia, esa idea magna hará justicia a la mujer; para la acracia no existe raza, color ni sexo.
“A la mujer” - Teresa Claramunt.
















