GLOSARIO
Romanticismo: Movimiento espiritual que se desarrollo en Alemania en los años que siguieron a la Revolución Francesa y que se difundió luego en los primeros tres descensos del siglo XIX por todo Europa. Algunos de sus características son la búsqueda del absoluto, énfasis en el sentimiento, la realización de la fe, amor por la historia, entre otros.
Optimismo: Significa considerar que “todo esta bien”; es correcto que le suceda a cada uno lo que le sucede, porque incluso lo parece negativo, en realidad positivo.
Racionalismo: Tradición filosófica del siglo XVI fundada por Descartes, seguida posteriormente por Hobes, Spinoza, seguida posteriormente por Hobes, Spinoza y Leibniz. La idea que caracterizo a estos filósofos fue que se pude llegar a conocimientos científicos válidos únicamente a través de la racionalidad deductiva.
Deísmo: Fue el intento de reducir la religión a los limites de la razón. Los deístas admitían solamente pocos principios teológicos; la existencia de Dios, definíble solamente como ser supremo “necesario, eterno” y la creación del mundo; consideraban como probables aunque no ciertas, la inmortalidad del clima y la existencia de un premio o castigo después de la muerte.
Clasicismo: Atribución de un valor ejemplar a los modelos de la antigüedad grecorromana, tomados como norma insuperable de un arte respetuoso con la naturaleza (ni artificioso, ni falso) y, por lo tanto, dotado tanto de belleza como racionalidad: dos valores que en la estética ilustrada deben coincidir necesariamente.
Mecanicismo: Teoría filosófica que intenta comprender el cambio o movimiento de las cosas. Sus características básicas de dicha teoría son que todo movimiento produce un contacto, el cambio que produce un objeto no obedece a una intención y también sufre un comportamiento inevitable del cuerpo que cambia.















