Llega la noche, se que te estás tomando tu café, que probablemente estás mirando la t.v. o escuchando música para que te arrulle para irte a descansar.
Me ilusiona el saberte y conocerte tan bien, quizás hasta me aventure a decir en lo que estás pensando, en lo que te pasa por la cabeza y no llega.
Solo recuerda que mientras tú estás acostado, casi a punto de dormir, yo llego para acurrucarme a tu lado, y si sientes un cosquilleo en el pecho, soy yo, la que te ama y se está acomodando entre tu hombro y la clavícula.
Leregi Renga













