RESCATE CONSCIENTE, ADOPCIÓN CONSCIENTE, ESTERILIZACIÓN CONSCIENTE
AUXILIO!! ¡NECESITO UN GATITO URGENTE!
Adopté estas 😺😸 gatitas cachorritas, rescatadas de zonas diferentes de esta isla Margarita, en Venezuela.
Pegué el grito cuando vi un ratoncito corretear por toda la casa. Sólo pensé en la urgente necesidad de un gato y me llegó la cachorrita gris. Estaba contenta porque sé que las hembras son excelentes cazadoras. Luego caigo en cuenta en el problema que representa ser hembra, por el hecho que quede preñada y con mucha frecuencia. Eso me provocó un rechazo a las primeras. Luego yo misma pensé: "estoy rechazando a mi propio género, porque se embaraza, como yo, aunque ella lo haga por instinto", "eso no está bien, es como rechazarme a mi misma, como discriminar a mi propio género por el hecho de dar vida". Hasta sentí asco de mis propios sentimientos y enseguida transformé todo eso y la acepté con amor por el hecho de ser hembra y dije: "no te voy a rechazar, eres como yo". Respiré profundo en señal de aceptación y la llamé Tai Chi. La vida me iría mostrando qué hacer si queda preñada, o cómo evitarlo. Así se lo entregué al universo.
Honestamente debemos cambiar ese programa de exclusión al género femenino, porque lo hacemos con la especie humana y proyectamos ese rechazo también al reino animal, especialmente con los animales que nos sirven de compañía y mucho más. ¡Y lo peor es que hasta las mismas mujeres hacemos eso!
Tai Chi recibió su primer baño de aseo y bienvenida. Luego me llegó buscando un hogar, la gatita blanca, a quien bauticé con su nombre Kwan Yin. Tai Chi estaba solita, así que sería buena compañía. Ambas recibieron asistencia médica con su correspondiente tratamiento y ahora están recuperadas y lindas 😹😽.
El siguiente problema a resolver era el riesgo de que las preñaran.
Mi conciencia se resistía a la esterilización; sentía que les privaba de su fuente de vida, era su derecho, y así a lo loco, pero los que promueven esas campañas sustentan la esterilización con argumentos muy sólidos y valederos. Pero no se toma en cuenta al animal en sí, a su derecho; no tienen voz. Estaba en una disyuntiva. La madrina de Kwan Yin insistía que había que esterilizarla después de su tratamiento de recuperación; yo no estaba de acuerdo y en ese interín, pasó lo que nadie quería, y sólo Kwan Yin lo deseaba, ¡un gato del arrabal preñó a Kwan Yin 🙀! Y parió 🐈🐈🐈🐈hermosos peluditos.
Ante el riesgo que quedara preñada otra vez, mi conciencia aceptó que había que esterilizarla, y los peluditos, bien cuidados, alimentados y educados están ofrecidos en adopción, quedan🐈🐈.
La vida me ganó la partida. Ella determinó lo que tenía que ser y la gata debía vivir su experiencia de ser madre. Ante la vida me rindo y la honro. Ella es más grande que yo. Comprendí que así tenía que ser y la naturaleza una vez más se impone y determina el camino a seguir. No soy quien para quitarle ese derecho a mis gatas, al menos les permitiré vivirlo una sola vez. ¡Fue mágico todo! Con esta decisión estoy mejorando esta especie, porque la camada de mininos que nazcan en mi casa, de mis gatas, estarán bien cuidados y atendidos, con mejor calidad de vida y así serán dados en adopción. A la vez estoy evitando la expansión demográfica de gatos que nacen descontroladamente en las calles y en pésimas condiciones de vida, ya que se convierten en medios portadores de parásitos, gérmenes, virus y bacterias y transmisores de enfermedades entre los felinos gatos y por tanto, aumentan la contaminación del ambiente. Y por si fuera poco, estoy evitando la extinción de esta especie, al permitir que las hembras cachorras sean madres, aunque sea una vez.
Todo ha sido un proceso de cambios y renuncias a viejos esquemas anquilosados en la sociedad. Los muros de piedra se están desmoronando y tenemos que sintonizarnos a las nuevas frecuencias de aceptación y amor. Simplemente es decirle Sí a la vida. Y aunque suena sencillo, me ha costado tragarme viejos conceptos y aceptar lo que antes era prohibido o intolerable, o hasta "pecaminoso".
Lo cierto es que somos responsables y debemos asumir nuestra responsabilidad con la contaminación del planeta. Lo que está pasando con los animales de la calle es una consecuencia de nuestros actos, de manera colectiva. Seamos conscientes, es tarea de todos.
¿Y Tai Chi? Mi conciencia determinó que ella tiene derecho a vivir su máxima experiencia como hembra, que es ser madre, aunque sea una única vez, y que después de vivirla fuera esterilizada 😻.
Ahora está en la dulce espera y yo la atiendo en lo que necesite y cuido.
Su camada, bien cuidada y alimentada será dada en adopción y así estamos mejorando la raza de los felinos gatos, evitamos la proliferación descontrolada y no promovemos la extinción de esta noble especie animal. Yo ❤ a los 😻😻
En definitiva, cuando le digo Sí a la vida, me abro a recibir todo lo bueno que ella tiene que darme y enseñarme lo mejor de ella. Y es aprender a respetar la vida, hasta de los animales, y más aún si forman parte de nuestra familia. Ahora estoy en paz con mi consciencia, con la naturaleza y con el ecosistema. Siento que estoy haciendo algo bueno y positivo por mi planeta y eso me hace feliz. Yo ❤ a mi planeta Tierra











