A veces me da miedo pensar que me dejaste de hablar porque ya no quieres saber nada de mi, que tal vez encontraste a alguien más, me da aún más miedo pensar en que no estás bien, porque es lo último que querría. Preferiría saber que alguien más tiene tu tiempo a que estés mal.
Recuerdo que al principio mencionaste que no querías enamorarte, que no te lo podías permitir, que no era lo correcto y que seguramente sería difícil, aunque de alguna manera te gustaba, quizá sólo un poco, dijste que no querías hacerme sufrir y yo lo entendí completamente, sin embargo no prometí ni preví enamorarme de ti, a miles de kilometros.