El amor aparece cuando menos lo esperas y donde menos lo esperas. Pasas toda una fiesta hipnotizado por alguien que ni siquiera te ve, y apenas notas a alguien más que solo tiene ojos para ti. Sintiéndote como un extraterrestre perdido en la gran ciudad, buscas refugio en una tienda de videos, sin predecir que ahí mismo, en la tienda, encontrarás a la persona que dará sentido a tu vida. El amor son como esas llaves de la casa, nunca está donde pensamos.
Eternizado, dejé las llaves adentro de nuevo.













