Payasos Sin Fronteras & Agua’ECoco Payasos Caribe
Hacer un sueño realidad es posible. Ver la capacidad de decisión para realizar algo hasta lograrlo es uno de los mayores regalos que me llevo con este proyecto.
Agradezco al espíritu de Payasos Sin Fronteras por hacernos parte de su ser, al poder de decisión de Carolina Duncan de Clown Without Borders U.S.A. por compartir su experiencia de las artes circenses y gestionar el apoyo para el proyecto Payasos Sin Fronteras en su capítulo Caribe junto con el equipo Palhaços Sem Fronteiras Brasil integrado por su directora Aline Moreno y la actriz Aline Hernándes, y el Colectivo Local Agua E’ Coco Payasos Caribe conformado por Diana Bolaño, Mario Bustillo y Julio Cabarcas quienes conjuntamente lograron durante 20 días llevar risas, esperanza y bienestar a más de 6000 personas en la costa Caribe de Colombia. A su vez, agradecemos al Colectivo Viento Recio por el aporte sonoro en nuestra recta final.
La experiencia del encuentro
Cada función la iniciamos cantando: ¿Quiénes Somos?, y al cabo de unos compases respondíamos: - Payasos Sin Fronteras, mientras lo decía, me sentía libre expresando a todos que no hay fronteras, y a la vez, sentía que hacia parte de algo que iba más allá de mi entendimiento, ese algo nos permitía estar en los lugares de una manera diferente en la cual podíamos vernos a la cara tranquilamente, y compartir un espectáculo que invitaba a cada uno a ser y confiar en lo que mejor sabe hacer.
Y allí estábamos, 6 artistas que acudieron al llamado en Barranquilla; había gran expectativa entre nosotros, cada uno con sus cosas, los juguetes para malabarear, las historias que determinaban nuestros personajes, hablamos, nos movimos, establecimos una manera de comunicarnos en la cual aprendimos a conocernos, y al cabo de tres días de juegos teatrales y compartiendo lo que mejor sabíamos hacer, empezamos acercarnos a la historia de El Vuelo del Colibrí, la cual habla de un momento en que la humanidad pierde la alegría y es en el sol mismo donde está la respuesta, las aves más poderosas acuden al llamado, pero es el colibrí el que en su entendimiento logra llegar al sol desde su corazón a través de lo que mejor sabe hacer; gracias a ésta historia, podríamos decir que cada payaso emprendió su vuelo hacia el sol, y como bandada en ésta labor humanitaria comenzamos cada uno a cruzar nuestras propias fronteras a través de la vivencia, cada momento, cada presentación era una experiencia que despertaba sensibilidades y descubría a un ser humano que podía transformar su mundo.
Cuando ingresas al mundo del payaso todo es posible
Acercarse a las comunidades desde el payaso es un acto mágico y transformador que permite en el camino desarrollar cualidades como la observación, el tacto y la escucha, hallazgos que surgen en el encuentro y se develan al compartirlo con otros. “Yo cuando grande quiero ser payasa” respondía una niña de 9 años después de preguntar en uno de los ejercicios cuál era su sueño, o ver la expresión auténtica de un niño de 5 años cuando descubre que puede hacer un malabar, son algunas de las experiencias y posibilidades del artista cuando comparte sus tesoros.
Fue una oportunidad para conocer de primera mano la condición de vulnerabilidad en la que se encuentran muchas personas en nuestros territorios, llegamos a centros penitenciarios de hombres, mujeres y menores, comedores comunitarios, jardines infantiles, centros mentales, organizaciones comunitarias que apoyan a la mujer y a la primera infancia. Sabemos que es una labor ardua, una búsqueda incansable en la cual, soñamos con la conquista de nosotros mismos, el rescate de nuestros valores, el respeto a la vida, en fin, mirarnos a los ojos como seres humanos.
¡Compañeros de vida, gracias por toda la Magia, esfuerzo y dedicación que pusimos juntos para seguir soñando así de bello, y entonces ¿Quienes Somos?
Somos Payasos Sin Fronteras!!!
Mü, El Payaso









