Breath
Me gusta. Sé que es una idiotez, pero me gusta. A esas horas hay silencio. Y en el balcón sólo se oye el viento y me escucho a mí. Me escucho respirar y eso. Y todavía es de noche, y sé que todo el mundo duerme, pero yo no. Y aunque el motivo por el que lo hago no sea nada agradable, cuando estoy ahí, de madrugada y con el viento en la cara y escuchando el silencio, siento soledad y me siento a gusto. Estoy sola y estoy a gusto. Sé que tengo tiempo, y eso me hace entrar en un estado de paz muy profundo, ¿sabes? Me siento tranquila, porque a veces, sólo a veces, y siempre de madrugada, el tiempo me da un poco de ventaja y deja de correr, para dejarme sola, ahí, en el balcón, con unos cuantos minutos de pausa para poder escucharme respirar y pensar sólo en eso. En que respiro. En que respiro y que no me hace falta nada más.













