{ aileenfoxx }
Distraído con su teléfono iba el francés, con un lollipop, que había conseguido por trueque con uno de los menores del campamento, en la boca. Ni siquiera iba texteando, si no que se había enviciado con uno de los jueguitos de moda que en su estancia con los más chicos había descargado. Sin embargo, un (quizá no tan) ligero golpe le hizo no tan solo asombrarse, sino que también botar el teléfono de sus manos. ---¡Hey, cuida-...! ---y la amenaza se quedó ahí, en la punta de la lengua, al encontrarse con la rubia de su cabaña de algunas noches atrás. ---Hola, asalta cabañas ---mencionó en otro tono, uno más jocoso, olvidándose de su celular por un momento.














