“Había bastante gente para ser un día de semana, de todos modos, era como la segunda vez que un parque de diversiones de tal magnitud venía al pequeño pueblo de Riverview.
-Vamos chicos, no vamos a desaprovechar esta oportunidad!-Dijo un emocionado Valentín mientras caminaban observan a que juego montarse, detrás de él Alaska iba taciturna observando tantos colores diferentes y ruidos tan exuberantes que no parecían reales para ella, junto a ella iba Demmian con la sonrisa confiada de siempre, no era la primera vez que iba a un parque de diversiones pero está ocasión era especial.-Es bastante fantástico, Valentín-Mencionó el castaño alegremente, Alaska bufó nada cómoda con está pequeña salida, Demmian miró de reojo a la morena y apretó ligeramente los puños recordando lo que Valentín le había dicho.
-Según he podido investigar, esta es la segunda vez que un parque tan grande viene a la ciudad. Por eso, lo veo como una oportunidad perfecta para que vayamos los 3 y tú, puedas acercarte a Alaska.-Explicó un confiado Valentín sonriente, Demmian hizo una mueca.
-No lo sé Valentín...¿Crees que acepte? Quiero decir, si le dices a Alaska que voy yo no aceptará ir-Últimamente estaba inexplicablemente interesado en ella, pero le preocupaba el rechazo muy en el fondo lo cual era TOTALMENTE inaudito en él, o sea era el nuevo casanova de la escuela ¿y estaba preocupado por el rechazo de al menos una palabra por un chica que ni resaltaba? Era ridículo, pero ridículamente cierto. Valentín sonrió traviesamente.-No le diré que iras, fácil-Demmian abrió ligeramente los ojos, si era sincero ultimamente el enano hacía muchas cosas por él y las apreciaba bastante.-¿Estas seguro? Puedes salir perjudicado...-Dijo el muchacho no muy seguro por la salud del chico, esté simplemente rió.-Estaré bien, tranquilo.-Demmian no tuvo más que creer en su palabra.
Mientras Demmian recordaba todo eso, no se percato que Valentín le estaba llamando.-Oh...¿sí?-Ladeo la cabeza alerta mientras miraba al enano.-Vamos a montarnos en algunos juegos y luego veremos el espectáculo de fuegos artificiales al final ¿te parece?-Preguntó el chico, el castaño miró de reojo a Alaska nuevamente, está no parecía prestar atención a la conversación miraba con cierto interes la montaña rusa.-Si...me parece bien-Dijo un tanto distraído, notó la mirada traviesa del enano en cuanto a él, arqueo una ceja.-¿qué?-Espetó, Valentín rió realmente divertido.-Alaska no es la única atracción del parque, Demmian.-Soltó sin inmutarse, Demmian abrió los ojos cuando lo dijo.-Señor Valentín, usted es diabólico-Fue lo único que pensó el castaño, se oyó un gruñido y ambos voltearon hacía la morena la cual lanzaba dagas con la mirada al enano, esté simplemente sonrió aunque Demmian sabía que en estos momentos se estaba cagando de miedo.-Muévanse...-Fue lo único que dijo Alaska mientras seguía caminando. Ambos muchachos suspiraron, Demmian le miró ceñudo y Valentín se encogió de hombros con una sonrisa, finalmente él castaño sólo sonrió también y siguieron caminando detrás de la morena.
La tarde pasó entre algunas risas de ambos muchachos, Alaska seguía como siempre, no hablaba mucho por la presencia de Demmian y cuando sugería algún juego sólo se lo decía a Valentín. Demmian se sentía algo desplazado pero su terquedad seguía plena hacía la morena, así que en varios juego gano algunos peluches para ella, la cual acepto a duras penas pero muy en el fondo estaba feliz y eso Valentín lo notó.-Estas progresando...-Mencionó en voz baja mientras caminaban hacía el lugar del los fuegos artificiales, Demmian suspiró algo aliviado mientras volvía a mirar de reojo a la morena últimamente lo hacía le encantaba su carita seria pero amaba su sonrisa, el interior del castaño estaba bastante alocado hoy, era como si se debatiera la manera más sutil de acercarse a Alaska pero...¿Cómo acercarse a ella? Alaska no era la única mujer del mundo, no era especial y ni siquiera la conocía de algo, pero si sólo era una chica más para él ¿Por qué tanta insistencia en tratar de llevarse bien con ella?-Malditos cambios hormonales...-Musitó Demmian desviando la mirada, Alaska le oyó y le miró suspicaz.-Oh...nada-Ella arqueo una ceja y asintió, poco a poco la gente empezó a caminar en su dirección todos emocionados en ver el espectáculo de fuegos artificiales.-Mierda...Cuanta gente-Admitió Valentín mientras caminaban algo apretados entre toda la gente-No se separen, ya casi llegamos-Empezó acelerar un poco el paso mientras Demmian y Alaska le seguían.
-Hay...mucha gente-Pensó Alaska mientras trataba de seguirles el paso, le impresionaba que Valentín fuera tan rápido entre tanta gente, seguramente era por su tamaño.-Agh...-Cada vez se le hacía más difícil seguirles el paso a los 2 chicos, hasta que uno de los 3 peluches se le cayó.-El peluche que me dio Abbadon...-Se agachó para agarrarlo pero arqueo una ceja ¿Por qué le tomaba tanta importancia a algo que él le había dado? Miró el peluche con detenimiento, limpio la tierra que esté tenía con cuidado, ahora que lo observaba bien era muy bonito...Era un zorro bastante afelpado se preguntaba porqué Demmian se había molestado en ganarlo para ella-Es...lindo-Musitó con una sonrisa pequeña mientras se levantaba, cuando alzó la mirada abrió los ojos algo asustada ¿Dónde estaban?-¿Valentín?-Llamó al enano pero el ruido que causaba la gente era inquietante, Alaska tembló mientras daba un paso hacía atrás.-¡Ay!-La gente pasaba corriendo y la empujaba debido a la emoción de los fuegos artificiales.-Mier...da-La morena se sentía pequeña, otra vez sola en un montón de gente...Estaba perdida.
-¡Alaska!-Oyó entonces la voz de Demmian, giró su cabeza hacía él y esté sin dudarlo un minuto tomó la mano de ella con protección y la llevó por el tumulto de gente hasta la zona de los fuegos artificiales, una corriente de electricidad le recorrió en el momento exacto cuando esté tomo su mano. Las manos del castaño eran tan cálidas...-A-Abbadon...-Murmuró nerviosa, el castaño le miró sobre su hombro y le sonrió comprensivamente.-Tranquila, aún no han comenzado-Dijo con dulzura mientras llegaban junto a Valentín, Alaska inmediatamente le soltó la mano ya muy extrañada por aquella nueva sensación.-Ah, la encontraste no te desaparezca así Alaska-Dijo el enano, ella asintió sin mirarle.-¡Ah! Miren-Señalo emocionado como el primer fuego artificial explotaba.-Que bonito...-Dijo embelesado Demmian, movió un poco la mano que había tocado la de Alaska, aquella nueva sensación se sentía realmente bien. Las manos de la morena eran tan frías y placenteras...-Es realmente precioso ¿no crees Alaska?-Giró su cabeza hacía ella con una sonrisa pero esta se desvaneció cuando vio que ella miraba el suelo, tal vez aún seguía asustada.-Oye...-Le llamó con suavidad pero está no le hizo caso, hizo una mueca y volvió a mirar el cielo mientras miles de colores pintaban el negro cielo y se juntaban con las estrellas.
Alaska no era una persona asocial, tal vez simplemente le hacía falta un poco de ruido humano ya que estaba acostumbrada a los ruidos cálidos y suaves del bosque,a los animales en vez de a las personas. Escuchar tantos ruidos fuertes provenientes de los fuegos artificiales era desconcertante, no se sentía muy bien como si en cualquier minuto pudiera...-¿Umm...?-Alzó ligeramente la mirada y miro de reojo al castaño, el lucía ahora como si tuviera un debate interno dentro de él pero también, lucía preocupado. Alaska alzó la mirada hacía el cielo, había tantos colores...
-Es ahora o nunca Demmian...-Pensó el muchacho mientras extendía su mano temblorosa hacía la mano de Alaska, estaba decidido a probar esa sensación de nuevo.
Su mano fue cuidadosamente hacía la de ella, temblaba ligeramente pero no iba a rendirse ahora. Sus dedos acariciaron ligeramente la mano de Alaska, tan temblorosos como un pequeño niño asustado ella movió su mano ligeramente extrañamente sin intención de apartarla y finalmente ambas se unieron, ese escalofrío tan significativo recorrió la columna de ambos, fue tan maravilloso, fue tan sublime que no parecía ser real...Alaska y Demmian se miraron cuando sus manos se juntaron otra vez.
Verde y gris se mezclaban y conectaban, los corazones de ambos empezaron a latir como un solo, los ojos bien abiertos como si no creyeran en lo que veían, Demmian se sentía en las nubes “¿Qué eres Alaska? ¿Qué me estas haciendo?” se preguntó inconscientemente.
Y finalmente, ella le sonrió inocentemente.
Tarde demasiado con esté, malditas ideas que no sé ordenarlas bien-Tira el teclado(?-










