Antes de que te vayas quiero decirte que mi corazón va contigo, que en mi alma siempre se va a albergar ese cariño sincero que por ti siento, que la ternura va a irradiar a dónde quiera que vayas, que mi pensamiento y bendición irán a tu lado aunque no lo veas o lo sientas.
Antes de marchar para siempre, quiero que recuerdes que seguirá habiendo días malos, pero habrá muchos más buenos y que en silencio te tomaré de la mano para acompañarte cuando más solo te encuentres e incluso, cuando la vida te sonría y seas feliz.
Podré decir que te he dejado de amar, y tal vez hay cierta razón, pero muy dentro de mi, yo lo sé, que eternamente te querré como algo que ame y dejo huella profunda en mi vida. Estás presente cada día en mis pensamientos, corazón y oraciones; no eres olvidable, eres perenne como ese campo de tulipanes que creé solo para ti en mi ser interior.
Leregi Renga













