La verdad es que por dentro estoy haciendo doscientas preguntas por minuto.
seen from Italy

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from Brazil
seen from United States

seen from Türkiye
seen from United States
seen from Brazil
seen from South Africa
seen from Türkiye

seen from France
seen from United States
seen from United States
seen from Yemen

seen from United States

seen from United States
seen from Türkiye
La verdad es que por dentro estoy haciendo doscientas preguntas por minuto.
"Que la comida sea tu alimento, y tu alimento tu medicina." 🥑🍎🥭🍉🥕🍋
Hipócrates.
Fotografía - Collage: MAVi.💚
Sueños y fantasmas. El arte de soñar.
Estrategia para que tu perro se tome su medicina:
Parafraseando a mi yo de hace 5 años, "el mundo no se va a tornar mágicamente rosa porque el 4 se vuelve 5, pero pasar página nos va a traer un montón de esperanza". Es curioso como cada año que pasa siento que fue el más desafiante de mi vida, pero irónicamente 2024 no me lo pareció así (aunque sí pudo serlo). Y es que quizás llegar a los 30 fue un balde de realidad que ha servido para darme cuenta que la vida no es tan mala. No hablo desde el privilegio, sino de la madurez cuando digo que pese a las calamidades vividas, se surfeó satisfactoriamente 366 días y los moretones están verdes, los árboles retoñan y el pasto sigue creciendo. Ahora entiendo que los dolores y alegrías son parte de un todo, y está mal pero está bien. Y es súper necesario llorarlo pero también respirar despacio y abrazar la esperanza, como cada año, que se mantiene firme. Ya no se escribe tanto, ya se escucha más. Se va quien se va, llega quien llega, nos mantenemos o nos vamos también. Seguimos cambiando pero ya no tanto; seguimos aprendiendo, que es lo que más nos gusta. Seguimos mirando ojos que no nos miran y esquivando a aquellos que observan de lejos. Es la vida. Se aprende con los errores, se cometen los mismos errores; quizás no quieres aprender. Pero se vive. Muy en el fondo, es la conciencia susurrando que ya vivimos muy rápido e hicimos lo que quisimos, ahora queremos vivir mejor, despacito, viendo las nubes desde el suelo, manteniendo cerquita a quienes nos aman y queremos para toda la vida. Más que decir, sentir los "te quiero". Reaprender que las cosas no son eternas y las personas mucho menos, o se alejan o se van a la nube más alta, aunque permanezcan. El frío tiene remedio, la ausencia no tanto. Ver el mundo con los mismos ojos que tenías a los ocho mientras leías revistas de viajes. Experimentar en la cocina recetas inventadas para tu familia. Ver viejas pelis de toda la vida. Emocionarse de nuevo. Sonreír con extraños que pronto dejarán de serlo. Cantar bien fuerte. Creer en ti. Apapachar mucho al niño interior que ni toparía lo que estás haciendo ahora, pero si tú te acuerdas de él cuando lo vas logrando, imagina lo que siente él. Te vas 2024, y tenemos uno nuevecito, lleno de "áreas de oportunidad" o desastres inmensos, qué más da. Que tengas el mejor año de tu vida...
Clara Ajc
Una vez me preguntaron:
¿cual ha sido el dolor más fuerte que he podido aguantar?
-"El del alma" contesté, ese que nadie ve, el que nadie
entiende, el que no te creen, el que piensan que
exageras, ese para el que no existe medicina, que te
destroza desde adentro, pero te deja vivo para seguir
sufriendo, porque una vez que tienes el alma herida, te
seguirá doliendo, y aunque pase el tiempo y creas que
has logrado sanar, basta con un pequeño recuerdo
para que vuelvas a sangrar.
Pura maldad ❄️
07/100 Days Of Productivity ✨
I missed decorating my studyblr posts with these doodles, I used to do so, years ago. These are my snacks I had while studying. People who study for 5-6 hrs and then decide to go on a walk/run have my respect, i am completely exhausted by the end of a grueling study day.
🎧 : Ghost, Halsey
El arte de no dañar
A menudo se entiende la práctica médica como una lucha incansable por prolongar la vida. Sin embargo, la buena medicina no consiste en aplicar tecnología hasta el último aliento, sino en saber cuándo los tratamientos dejan de ser beneficiosos y empiezan a causar daño.
La hospitalización nunca es un recurso neutro. En pacientes con enfermedades irreversibles o en fases avanzadas, puede resultar fútil al aumentar el sufrimiento y las complicaciones asociadas. En muchos casos, pone de manifiesto que el remedio puede causar más daño que la propia enfermedad.
De esta reflexión surge la adecuación del esfuerzo terapéutico, un concepto que a menudo se confunde de manera peligrosa con abandono. Pero no lo es: se trata de una decisión activa y reflexiva. Significa retirar o no iniciar medidas que no aportan una mejoría real y únicamente prolongan una agonía innecesaria. Es hacer buena medicina, porque en cierto momento el objetivo deja de ser la mera supervivencia biológica y pasa a ser la dignidad del ser humano. El principio bioético fundamental es siempre no dañar.
Nada de esto puede justificarse por la precariedad estructural. Negarse a trasladar a un paciente por falta de recursos es negligencia institucional. Limitar procedimientos cuando no hay esperanza de recuperación es un acto de rigor clínico; dejar de atender por ausencia de medios es una falla humanitaria con claros responsables. La pandemia evidenció cómo, en situaciones extremas, decisiones institucionales sobre la atención de residentes en centros de mayores pueden atentar contra sus derechos, recordándonos que la ética nunca puede depender de la disponibilidad de recursos.
La verdadera excelencia médica, como enseñaba Aristóteles, reside en el justo medio: en el equilibrio que permite no encarnizarse y, al mismo tiempo, tener la firmeza de no abandonar; en saber no prolongar el sufrimiento y no medicalizar la muerte. Entre lo posible y lo inevitable, entre la acción y la prudencia, allí se encuentra el arte de no dañar.
Käthe Kollwitz, Llamada de la Muerte, plancha 8 de la serie La muerte, 1937, litografía a crayón, Kn 269 b.
Cortesía de la página oficial de Käthe Kollwitz.