Por: Pedro E. Rizo Peña En 2017 visité la muestra #Metanoia en la Galería Orígenes en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso , y conocí por primera vez la obra de este joven artista, tres años después asisto gracias a las bondades de las redes sociales a una nueva exposición. En esta ocasión se combinan algunas de aquellas obras vistas con nuevas creaciones, tomando un nuevo concepto gracias a la curaduría realizada. Esta exposición como bien su nombre señala – “El gran despertar”- habla de cómo este artista intenta desde su arte descifrar el enigma sobre los significados de los colores y su relación con la vida emocional. Las grandes imágenes que se proyectan en estos cuadros, me recuerdan aquellos test de Rorschach – test proyectivo con el uso de imágenes- y es como si el artista provocara la excitabilidad de quien se acerca a ellos, buscando hacernos cual psicólogo empírico, descubrir nuestras capacidades sensoriales, medir nuestros niveles de afectividad a partir de nuestra respuesta a esos colores. En la obra de Alberto Lago el color impacta, atrae, rechaza, atrapa, captura la atención, todo a la vez. Parece, a lo largo de esta exposición y de su carrera como artista visual, haber descubierto esa psicología oculta en los colores y con ella crea mundos visuales casi increíbles al ojo humano. Cada pieza contiene una energía que penetra al espectador que la percibe objetiva y subjetivamente. En este gran despertar juega con los efectos espaciales de los colores, donde los cálidos perceptualmente están más cerca de quien observa sus piezas y los fríos tienden a atrasarse. Sólo así es capaz de lograr esa sensación ante lienzos como “Outside in” o “Pure Energy”, donde el espectador casi se pierde en ellas. Lago sobre su obra ha dicho: “La manera en que están pintados los cuadros responden a un método en el que es imprescindible mantener una dinámica de variaciones que van desde el detalle más elaborado hasta el brochazo más azaroso.” Y repite esta fórmula ganadora apoyándose en como la fuente de luz – en este caso esa luz natural que aprovecha el diseño de la Galería Máxima- produce modificaciones en las características de la superficie de los lienzos y sobre la textura de los materiales empleados, haciendo que un mismo tono impresione de manera diferente a medida que pasa el día. Igual variaciones se producen digitalmente en su versión online.
Especialista del Fondo Cubano de Bienes Culturales, Pedro E. Rizo hace eco de la exposición El gran Despertar










