ha estado despierta por un buen rato ya, observando en silencio cómo el cielo se empieza a iluminar a través de las cortinas desgastadas, y disfrutando únicamente del sonido de la respiración de alfonsina, que duerme plácidamente en su pecho. últimamente actividad se ha convertido en una costumbre más recurrente, y a blonda le encanta. no se remueve mucho por temor a despertarla, sino que agacha un poquito la cabeza para poder observar facciones y sonríe levemente. se pregunta qué estará soñando y si eso que siente es amor. solo sale de aquél debate cuando cerúleos se percatan de lo más inesperado: cíclope, que suele despertar encima de su cabeza o a sus pies, está acurrucado entre ambas, con una de sus patitas sobre el vientre de la castaña, y ciertamente más cerca de ella que de alanis. zurda va a acariciar el cabello de alfonsina con cautela, y deposita un beso en su frente antes de hablar: "oye, cielo," es un susurro, tanto para despertarla con suavidad, como para no espantar al gato si la llega a escuchar. "despierta," añade, dando otro beso, y cuando percibe movimiento, añade uno más hacia su nariz. "no te muevas mucho— mira," señala con su mentón hacia abajo, y por suerte, el gato no se remueve en lo absoluto. @alfnsinas

















