asiente concordando vagamente, a la par que cerúleos echan un vistazo a la gente pudiente que sí está dando efectivo como si se tratara de cualquier cosa. suspira y vuelve a la realidad, mirándolo antes de darle respuesta: "black mamba, la de kill bill," lo dice como si fuera muy evidente. quizás para algunos no lo sea tanto. ella ha visto un montón de disfraces que no reconoce. "sigo sin entender qué eres tú, pero hice un excelente trabajo con tu cara," alardea, en ese tono bromista que peca de monótono por su timbre. "¿y bien? ¿hoy no vienes con una cita?" codazo es suave en su costilla, bromista. necesita distraerse de su propia situación.
' ah, claro. black mamba, de kill bill ' repite justo y como alanis se lo dijo, esperaba que con tono de voz entendiese que no había visto la película ni sabía a quién se refería. seguro que no era sorpresa pues... alanis lo conocía. ' es de una novela, o algo así, la vi con la dueña del restraurant hace un par de años ' explica con facilidad, porque esa amistad con dueña había crecido después de verla llorando con el final. ' y sí, lo hiciste. me han dado un montón de cumplidos ' se lo inventa solo para hacerla sentir más orgullosa de su trabajo. ' ¿y bien? ¿hoy no vienes con tu novia? ' devuelve con mismo tono, devolviéndole un codazo. ' vengo solo, tonta. si viniese con una cita lo sabrías primero que nadie. '
se ríe porque claro que se percata de la ironía en vocablos ajenos. era de esperarse, además. cuando escucha su explicación asiente brevemente, y se pregunta cómo sería mantener una dinámica así. ella apenas empezó a compartir ese tipo de cosas con él. sonrisa se hace presente, quizás un poco más amplia de lo usual, cuando lo escucha mencionar cumplidos. apenas vuelve a la normalidad, se pueden alcanzar a ver apenas vestigios de heridas infligidas por su madre, y que se disimulan con el maquillaje del disfraz. “¿ya ves? te dije que confiaras en mí,” no se le pasa por la mente que puede ser solo una mentirilla piadosa, y es suficiente para que blonda se sienta ligeramente más entusiasta. “no es mi novia,” y de la misma forma, volteando a verlo de soslayo, complementa: “si fuera mi novia, serías el primero en saberlo,” incluso si hasta el día de hoy yohan apenas y sabía quién era alfonsina, puesto que ella y juana pensaron que era divertido mantener el misterio. “¿qué hay con la chica del ramen? ¿no floreció?” la intención de fastidiarlo prevalece. “o carmela y james. ya las he visto contigo, no te hagas el loco,” le advierte.
' ah ' entra en razón de que tal vez tenía razón, no había obligación en mantener disfraz si ya estaban adentro, ¿no? lo único era que no había traído cambio de ropa así que no tiene otra opción. ' ¿cierto? siempre somos nosotros ' por ellos se refiere a la clase media-baja, ' quiénes terminamos perdiendo de estas donaciones, los ricos se harán más ricos ' chasquea su lengua, debería hacer donar a seungmin winfrey diez mil dólares a su nombre. ' ¿de qué se supone que vienes? '
asiente concordando vagamente, a la par que cerúleos echan un vistazo a la gente pudiente que sí está dando efectivo como si se tratara de cualquier cosa. suspira y vuelve a la realidad, mirándolo antes de darle respuesta: "black mamba, la de kill bill," lo dice como si fuera muy evidente. quizás para algunos no lo sea tanto. ella ha visto un montón de disfraces que no reconoce. "sigo sin entender qué eres tú, pero hice un excelente trabajo con tu cara," alardea, en ese tono bromista que peca de monótono por su timbre. "¿y bien? ¿hoy no vienes con una cita?" codazo es suave en su costilla, bromista. necesita distraerse de su propia situación.
participantes: alanis ravencroft, asher ravencroft, marion ravencroft.
línea temporal: 2007, 2014, 2015, 2023.
sobre: la familia de mi personaje.
triggers: agresión verbal, abuso físico. intento de asesinato, adicciones. mención de: autolesiones, muerte.
2007.
todo el mundo siempre romantiza la idea: ¡tener un gemelo luce tan divertido! tener un cómplice en cada travesura, respaldo incondicional y aquél super poder para entenderse por telepatía, incluso estando a kilómetros de distancia. pero alanis no cree que sea así. de hecho, difícilmente asher pueda hacer una travesura premeditada, y su único super poder es entenderlo al balbucear y emitir sonidos. tiene solo siete años y la carga de otro niño de su edad, y así ha sido desde los cinco años. es demasiado para una niña de su edad, el sentir esa necesidad de desprenderse un poco de su mellizo porque la asfixia.
cuando, por obligación de su madre, layla griffin les extiende invitación a su cumpleaños (cosa que nunca sucede para los mellizos ravencroft), alanis sabe que quiere asistir. quiere jugar con los otros niños, pero está forzada a llevar a su hermano con ella a todos lados. y a los otros niños no les agrada asher.
a los siete años, se puede ser bastante cruel.
ya sabe que tiene que caminar despacio rumbo a casa de layla, porque asher se distrae con las tonalidades del camino de piedra, y cuando una abeja vuela a su costado se da media vuelta y la sigue, sin importar cual sea el destino de la misma. la hace rodar los ojos y suspirar con pesadez cada que tiene que devolverse para tomarlo del brazo y recordarle que tiene que ir a su lado.
para ser honestos, alanis preferiría participar en las dinámicas de la fiesta en lugar de sentarse con asher a observar, porque él definitivamente no entiende ni puede seguir instrucciones. por eso, cuando visualiza banca vacía en el parque al que suelen ir a pasar el rato, alanis lo convence de quedarse ahí y esperarla.
"solo será un rato, asher. no te vayas a mover de aquí"
pero asher no entiende ni sigue instrucciones.
es la primera vez que alanis se siente bienvenida y puede jugar y reír con los demás niños. porque es la primera vez que le dan la oportunidad, en cuanto se dan cuenta de que asher no la acompaña les cambia la cara y se vuelven más amistosos. por eso pequeña se olvida del paso del tiempo, y lo que sería media hora se convierte en dos, o tres. cuando cae en cuenta, se despide y a prisa vuelve al sitio donde ha dejado a su mellizo entreteniéndose con los insectos y piedras.
la banca está vacía y fría.
alanis recorre el parque entero, pero no encuentra ni un rastro de asher. es como si la tierra se lo hubiera tragado. entonces el sonido de aquél arroyo que pasa por allí, y el corazón se le detiene un instante. corre hasta la orilla del mismo, y ahí se da cuenta lo resbaladiza que es la tierra y lo destellante que es el agua si la observas bien. la mezcla perfecta para una tragedia con asher como protagonista.
no sabe cuanto tiempo pasa observando la corriente de agua, pero para cuando va de vuelta a casa ya ha caído la noche, y en su cabeza hay dos pensamientos.
primero, quizás sí tiene ese superpoder del que todos hablan, porque siente que asher ya no está. y segundo, se pregunta: ¿por qué algunas cosas flotan, y otras no?
( . . . )
2014.
no puede decir que es un alivio que su hermano ya no esté, como muchas veces pensó de una manera feral y egoísta, con infancia tan dañada y envenenada. de hecho, siempre vuelve al mismo sitio.
se sienta a la orilla del río y observa el agua correr, como si en cualquier momento asher fuera a emerger a la superficie, o a cruzar desde el otro lado. de hecho, cree que existe otro universo donde al regressar lo encontró jugando con un saltamontes. o quizás llegó a tiempo y pudo pescarlo de la camisa antes de caer al agua. o tal vez, más al pasado, no se demoraron tanto durante el parto y asher pudo ir a esa fiesta, ser bienvenido por los otros niños y disfrutar tanto como ella lo hizo. o mejor aún: un universo en el que ella muere y él vive.
sensación punzante en su mano es lo que la saca del mundo de las fantasías, cerúleos posándose en la fisura que ha hecho en su palma de manera inconsciente con una piedra que era convenientemente afilada. pasan varios segundos mientras observa la sangre emanar de su piel, y se da cuenta de que ya no siente nada.
( . . . )
2015.
tenía quince la primera vez que le rompieron el corazón. no fue un chico, o una chica.
de hecho, ni siquiera era muy fijada en esas cosas. ojalá hubiera tenido un enamoramiento con el cual entretenerse a esa edad. a nadie le interesaba mucho la chica reservada, que usualmente tenía que utilizar mangas largas para disimular las cicatrices en sus brazos (y eso solo era una parte).
fue su madre, que ya llevaba un par de años consumiendo licor y pastillas de más. papá no estaba más en la escena, que no podía soportar ni siquiera ponerle la mirada encima a alanis. lo mismo aquella mujer, y quizás por eso necesitaba apagarse con estupefacientes, para sentir un poco menos de dolor y rencor.
"no es natural que él esté muerto y tú no" solía decir, y alanis concordaba en silencio, sin atreverse a mirarla con ojos tristes.
había escuchado esas palabras a diario durante los últimos ocho años. pero justo esa noche, algo debió haber mezclado, o quizás simplemente se cansó, pero marion tenía intenciones de escribir con mano propia el final de esa historia.
"¿mamá...? ¿q-qué haces?"
todo sucede demasiado rápido. o quizás ella es muy lenta, dándole el beneficio de la duda cuando se acerca a ella con el cuchillo de cocina. la está cazando. y alanis cree que no puede llegar tan lejos, que no se va a animar, pero marion no demora en abalanzarse sobre ella, y aunque menor intenta sostenerle con fuerza las muñecas, su madre le da batalla.
hay gritos y maldiciones de por medio, alanis está aterrada. realmente cree que va a morir a manos de su madre, y una vocecita en el fondo le dice que se lo merece. que debe aflojar agarre y permitir que el universo siga su curso.
así es como obtuvo esa cicatriz en su abdomen. la que dice que fue producto de un robo, porque ¿quién diría en voz alta que su propia madre intentó quitarle la vida?
( . . . )
2023.
se siente como volver a ver una película que hace varios años no reproduces. la recuerdas vagamente, quizás un par de cosas lucen cambiadas, pero el sentimiento es el mismo.
sabe que tiene que irse de ahí. su madre no va a cambiar, y ella siempre será esto.
¿pero a dónde puede ir alguien que no tiene nada? no tiene planes, no tiene aspiraciones, no tiene identidad, no tiene familia.
(camina bajo la oscuridad de la madrugada entre los trailers, rostro magullado por los golpes y sangre goteando de varios rasguños.)
excepto por esa parte que la mantiene a flote...
nudillos golpean la puerta y una ola de dolor recorre su brazo entero. yohan aparece tras la misma, alanis lo mira con vergüenza y lágrimas corriendo por sus mejillas. cuando habla, voz es ronca y quebradiza:
si bien la tranquiliza que le asegure que ella no ha provocado estado actual, es tan solo apenas, pues incertidumbre permanece. no por ella, no podrían importarle menos sus sentimientos e inseguridades en ese momento ; necesita saber qué ha provocado que alanis esté así. independientemente de cómo se comportaba con ella cuando estaban juntas, en el tiempo que llevan conociéndose, nunca la vio de esa forma, al menos no así. se nota que le cuesta que palabras salgan ( que se refiera a ella misma como una imbécil le hace fruncir el ceño en desacuerdo ), y lo único que puede hacer desde su lugar es asentir despacio, como animándola a continuar. lo que sea que tiene para decirle, está ahí para oírla. expresión se suaviza un tanto cuando blonda hace mención de su madre, asintiendo de nuevo como si de repente pudiera entenderla un poco mejor. nunca quiso entrometerse con preguntas desubicadas, pero supuso que algo raro había ahí: siempre la encontraban tirada en el sofá o en condiciones bastante deprimentes, pero lo comprendía porque ella también había tenido que lidiar con gente así. no la escandalizaba para nada. si bien hay una parte suya que espera lo siguiente que sale de boca de alanis, de todas formas la deja helada, diestra posándose en sus labios como si no pudiera concebir lo que oye. nunca imaginó que el vínculo entre madre hija fuera de esa forma, y ahora se siente una idiota por poner por encima sus sentimientos cuando lo que menor había estado viviendo era un infierno. ahora niega, relato reproduciéndose en su mente como una película, y se le rompe el corazón cuando presencia primeras lágrimas deslizarse por mejillas. para ella es habitual, que llora estando feliz, triste y lo que sea que haya en medio, pero alanis siempre se mostró más dura. detesta la idea de que su madre la haya roto de esa manera. se permite acompañar lágrimas con las propias cuando contraria vuelve a confesarle sus sentimientos, algo que le encantaría oír en cualquier otro contexto, pero en ese momento solo le duele. abre su boca para hablar pero nada sale, optando por mejor seguir su instinto y volver a acortar la distancia entre las dos — pero esta vez para envolverla en un abrazo. blonda le lleva unos cuantos centímetros de ventaja, pero ese día siente que es ella quien tiene que proteger a la otra de cualquier mal. brazos envuelven su figura con fuerza, temiendo estarle haciendo más daño cuando no sabe qué otras heridas tiene, pero también queriendo asegurarle que está ahí para acompañarla. 'no tienes que pedirme perdón. nada de esto es tu culpa' habla contra su pecho, necesitando hacerle saber que no merece nada de lo que le pasó. 'no tienes que esconderte de mí. lo que sea por lo que estés pasando puedo soportarlo, y quiero estar ahí para ayudarte'
toda esa mezcla de emociones ( rabia, frustración, autoaborrecimiento ) se apaga / esfuma tan pronto como castaña se acerca y la arropa en sus brazos. primer instinto es alejarse, no se merece tal compasión; por eso sus músculos se tensan y respiración se corta ante el contacto, pero de manera casi instantánea vuelve a aflojar y es en el mismo momento en que se termina de quebrar. primer sollozo escapa de entre sus labios, dejando que calidez la envuelva y pueda disipar las pequeñas sacudidas de su cuerpo por el llanto que ahora es imposible de detener. mentón se apoya en su cabeza y cierra los ojos unos segundos mientras la escucha hablar, a pesar de que palabras solo la vulneran más. se sigue sintiendo culpable, porque alfonsina está ahí otorgándole lugar seguro ( como siempre ), y aún así no se atreve a decirle la verdad. claro que es mi culpa, piensa. pensamiento ha crecido con ella y que ahora es incapaz de desprender. "no lo entiendes," murmura con aquél tono áspero, ahora quebradizo. "hice... hice algo horrible," sus manos van a colocarse en brazos que la rodean, como si buscara apartarla. sin embargo, no ejerce accionar de inmediato, sino que solo se posan sobre ellos. no quiere perder el contacto aún, porque cree que quizás esta sea la última vez que pueda tenerlo. "ella no me quiere—" eso es decir poco. cabeza se agacha y se esconde como puede, rozando el costado de foránea. lo que sea con tal de impedir que se atreva a intentar mirarla. le toma varios segundos, pero finalmente suelta sin mucho contexto: "soy un puto monstruo y por eso me quiere muerta," habla con apenas un hilo de voz, exhalando con pesadez. "no es la primera vez," agrega más despacio y tras otra pausa, diestra soltando el agarre para llevar palma a su rostro y secar las lágrimas, aunque estas no dejan de salir. "lo siento, alfon. lo siento— no quiero arrastrarte a esto..." se aparta ligeramente, como si de este modo pudiera eliminar todos los sentimientos que hay en medio, rescatarla de ella. "estaba tan asustada de dejarte entrar por esto," ya estaban bastante lejos de aquél tiempo en el que ambas pretendían que lo que tenían no era más que sexo y ya. alanis estaba enamorada de alfonsina, y se sentía bien, pero no dejaba de escuchar esa voz en su cabeza recordándole que no era así como debía ser. en su destino no debía haber espacio para esa felicidad. "créeme, tú—— no quieres meterte en esta mierda, alfon. mi mamá no va a cambiar, y yo..." no voy a dejar de ser esto.
' ¿y cuándo nos podemos quitar esto? ' pregunta a primera silueta en su camino, sosteniendo vestimenta con una de sus manos. le picaba. ' no tengo nada para donar, ¿qué tan mal se verá si pongo un billete de cinco dólares en la cesta? '
"supongo que desde que entraste," tono empleado lo hace parecer más bien una pregunta, porque evidentemente se lo está inventando. es una fiesta de disfraces, la idea debe ser que permanezcan toda la noche... pero alanis no es muy buena siguiendo reglas. quizás por eso escogió algo más bien cómodo. "bueno, cinco son mejor que nada, creo," hombros suben y bajan. "aunque creo que nos sirven más a nosotros que a ellos," no quiere sonar egoísta, pero hay un montón de celebridades ahí. cinco dólares no van a hacer la diferencia para las donaciones, pero sí para su cartera.
ceño se frunce un poco más, si es que eso es posible, cuando descubre venda en mano ajena. ahora lo que le preguntó le parece una estupidez ; es obvio que no se ha caído del skate. de ninguna manera eso explicaría el ojo medio morado, pero tampoco se le ocurre otra posibilidad. no está segura de verla como alguien que va por la vida metiéndose en peleas. ¿quizás le robaron? ¿pero por qué eso haría que la ghostee a ella? porque está segura de que ambas cosas están relacionadas. es demasiada casualidad. asiente una vez más, aunque no está prestándole mucha atención a sus explicaciones. no solo porque son triviales y no son lo que ella está buscando, sino que su mente está yendo a cientos de kilómetros por segundo elaborando todo tipo de teorías acerca de qué le pasó o qué hizo ella para terminar así como están ahora. le resulta insoportable. alfonsina se considera una persona bastante comprensiva ( de lo contrario no habría soportado la cantidad de cosas que le pasaron en sus veintitrés años ), pero no puede hacer mucho cuando no le están dando nada del otro lado. si lo que blonda quiere es solucionarlo, si sigue parada allí porque eso es lo que le interesa, ella está dispuesta, pero necesitará una explicación de verdad. y casi puede suspirar de alivio cuando ésta vuelve a hablar, pero al observar cómo su expresión cambia, la de alfon se suaviza por completo. '¿estás bien?' por inercia da paso hacia delante, pero se obliga a frenar antes de tomarla de la mano o abrazarla o hacer cualquier cosa por el estilo. quizás no sea lo que busque de ella nunca más. asiente a continuación, como saliendo de una ensoñación, y hace ademán pidiéndole que la siga. busca abrirse paso entre la gente para salir de ese mar de personas, cada tanto mirando hacia atrás para verificar que alanis vaya detrás suyo, y cuando por fin encuentra un lugar más reservado se detiene. '¿aquí está bien?' no espera a obtener respuesta antes de volver a hablar. 'por favor, dime la verdad. ¿hice algo que te haya molestado? ¿alguien te hizo algo?'
si bien nueva cercanía debía significar alivio para alanis, porque sería sinónimo de apertura y accesibilidad, se mantiene estática en su lugar y, quizás si su cuerpo reaccionara, se hubiera hecho hacia atrás por inercia. su mirada intenta mantenerse en semblante ajeno, pero se pierde un poco por temor a que, repentinamente, alfonsina pueda meterse en su cabeza y leer cada pensamiento que habita dentro de esta. se sentiría tan avergonzada si mayor tuviera conocimiento de las cosas que conllevan ser ella, lo que piensa y siente realmente cada día de su vida. se limita a aferrarse a la pequeña esperanza que le da la afirmativa, caminando tras ella y manteniendo cierta distancia ( no tiene ningún derecho a tocarla, a acercarse ), cabeza gacha solo guiándose por los pasos que da quien lleva la delantera, como si quisiera pasar desapercibida. asiente casi imperceptible a su pregunta, manos temblorosas nuevamente entreteniéndose con la tela oscura de sus mangas. no sabe por donde empezar, y es entonces cuando escucha siguientes palabras, que la hacen alzar la cabeza e incorporarse ligeramente, con las pocas energías que le quedan. "no, no— claro que no, no es tu culpa," se apresura a responder, y se nota que le cuesta conseguir voz. acomoda hebras rubias con nerviosismo, y la observa unos segundos antes de volver a hablar, tragando con fuerza antes de iniciar: "siento tanto no haberte hablado, no fue mi intención, alfon, yo... soy una imbécil," se maldice en el proceso, por supuesto. siempre es culpa suya. "no estaba en un buen momento— sé que no es justificación, pero yo, uhm," hace una pausa. ¿cómo puede elaborar tanta información sin marearla? "he estado durmiendo en lo de yohan porque... mi mamá— ella..." ahí se ve que empieza a ahogarse con sus palabras, puños se cierran intentando controlar el temblor de sus manos, y si vendas generan escozor ante el contacto, lo ignora. "tuve una pelea con mi mamá, así que fui a quedarme en lo de yohan por unos días," ¿es realmente una pelea si alanis terminó en aquél estado, y su madre no tiene un solo rasguño? "nuestra relación no es la mejor, ya sabes," desafortunadamente, alfonsina ha visto las condiciones en las que su madre vive día a día, y es evidentemente que no existe un vínculo entre ellas. qué ingenua fue al pensar que podría mantenerse con esa narrativa y no profundizar jamás. "me atacó mientras estaba haciendo la cena. pensé que solo estaba de mal humor porque no había bebido lo usual, que serían solo algunos reclamos," porque esa noche alanis estaba feliz, y su madre no podía verla feliz. no tenía el derecho. "estaba de espaldas, cuando quise quitármela de encima me quemé la mano con el sartén. estaba... estaba fuera de control, pero estaba borracha también, yo no quería lastimarla," porque por mucho que la deteste, se siente en ventaja y eso le da culpa. jamás le haría daño, incluso si por años ha sido su saco de boxeo. "me rasguñó la cara, me golpeó, me lanzó vasos," con cada palabra que abandona sus labios, su voz se quiebra más y las lágrimas que se acumulaban en sus párpados ahora se abren camino por sus mejillas sin poder controlarlas más. "y-yo... mierda, le saco diez centímetros," risa amarga y hueca abandona sus labios, apartando el rostro y negando porque se siente extremadamente estúpida y apenada. "es tan jodidamente vergonzoso. no quería que me vieras así," hace ademán con las manos, señalándose a sí misma siendo un desastre. "me gustas muchísimo, alfon. tengo... tengo todos estos sentimientos por ti," vuelve a mirarla, labio inferior temblando al contener un sollozo. "pero tengo un montón de mierda encima también, hay tantas cosas mal conmigo... esto solo fue un recordatorio de eso," manos caen a los costados, abatida. "lo lamento tanto— no quise arruinarlo, no quería lastimarte"
no la ha visto antes de chocar con ella, tiene que ser sincero. porque de haberlo hecho su primera reacción hubiera sido ir corriendo a ella para abrazarla y envolverla totalmente entre sus brazos. aún así, el alivio lo inunda cuando la escucha hablar y confirma que no es una alucinación (una gran posibilidad considerando que fumó antes de llegar a la feria). ' alanis ' susurra y es entonces que nota las heridas y una mueca se forma en su rostro. se acerca más con cuidado, como si se tratara de un animalito herido que puede huir en cualquier momento y posa sus manos sobre sus hombros. ' ¿dónde estuviste? ¿qué pasó? estuve... ' inhala, negando. ' thiago dijo que estabas enferma e intenté llamarte para saber si necesitabas algo pero la llamada nunca entró y me preocupé ' frunce el ceño. hay una sensación extraña en su pecho, como un mal presentimiento que lo inunda al verla así. su amiga siempre ha sido más pequeña que él, pero ahora la ve aún más chiquita. ' ¿qué pasó alanis? '
cuando se encoge, no es porque sienta miedo o rechazo ( como lo hace cuando su madre se acerca, porque nunca es para darle un abrazo o un beso ), sino porque siente vergüenza. no le gusta estar tan expuesta, no le gusta que sus cercanos vean las verdaderas condiciones en las que vive. que yohan la haya visto tan deplorable, en medio de una crisis, ha sido más que suficiente para lo que resta del año. “sí, eh, pedí unos días…” y aún así tuvo que volver pronto, su economía no le permitía perder días de trabajo. agacha la cabeza, evidentemente apenada. no se anima a mirarlo incluso cuando le pregunta qué es lo que ha pasado. cambia el peso de una pierna a la otra y se acomoda hebras desaliñadas con nerviosismo. “estoy bien, solo son un par de rasguños,” intenta minimizar; mas la decoración en su rostro denota que no se la ha ganado en un tropiezo. “tuve… un percance con mi mamá,” confiesa quedito, removiéndose en su sitio, manos pasándose la patineta entre sí. supone que, con lo que lennon ha alcanzado a ver de ella ( que es una adicta sin remedio ), se puede dar una idea.
' me quise pasear un momento por la feria ' explica desviando su mirada hasta la rubia más pequeña, venía saliendo del trabajo, por suerte le habían dicho que si quería salir temprano y no dudó en darles respuesta positiva. sí quería salir temprano ese día, precisamente después de escuchar que evento de ese día. ' ¿y a qué debo los honores? ' le pregunta entonces, ojos desviándose hasta la bolsa que alanis trae en sus manos. ' a ver, ¿qué cenaremos hoy? ' pregunta con una ladina sonrisa, que por supuesto que la agrega a ella en sus planes de cena.
se ríe sin muchas ganas ( no porque no se sienta a gusto con él, sino porque su día parece ir de mal en peor ), y le extiende la bolsa para que pueda revisar. mientras, responde: “bueno… es lo mínimo que puedo hacer si me estás dando asilo,” quisiera poder ofrecerle una cena en serio, pero al haberse tomado unos días en el trabajo, su economía se veía bastante afectada. “gracias por recibirme,” añade, quedito. ahora que yohan conoce prácticamente todos sus secretos, o al menos los más importantes, es un poco más sencillo decir esas cosas. mira hacia los costados, y al visualizar espacio vacío para sentarse, camina hacia allí, esperando que yohan la siga. “no tenía planeado venir aquí, la verdad,” encoge los hombros, tomando asiento. estado anímico no es el ideal para rodearse de gente celebrando culturas. solo ha decidido sentarse porque está el mayor ahí, su plan era pasar rato con él. y no iba a privarlo del evento. “prueba las empanadas argentinas, son ricas,” no tanto como las que prepara alfonsina, pero ya se hizo a la idea de que esas no las volverá a probar.
estar ahí y no correr a sus brazos, siempre dependiente de contacto ajeno, le cuesta horrores. pero también sabe alejarse de donde no la llaman o la quieren, y alanis se lo ha dejado en claro al ignorar su existencia todos esos días. y ahora está ahí y no le dice nada. ¿qué tiene que esperar? tampoco quiere ser pesada, demandar explicación, si al quinto mensaje sin respuesta le había quedado claro, pero también le duele tener que retroceder todos esos pasos y volver a tratarse como si recién se conocieran — ella creyó que se conocían bastante bien. con lo que le costó que cíclope le diera un poco de atención... asiente al nombre de yohan, aunque no es la explicación que está buscando precisamente. nombre le suena de habérselo cruzado en las ocasiones en que pasaba las noches con ella, incluso lo habrá mencionado un par de veces, pero no recuerda tener mayor contacto con él. tan solo puede asociar nombre a un rostro y nada más. se remueve en su lugar, incómoda, y también se abraza más a su cárdigan pese a no tener frío. nunca pensó encontrarse en situación semejante con alanis. 'no, mi papá quiso venir pero—' se pone en punta de pies, como si así pudiera encontrarlo entre el mar de gente 'ahora no sé dónde está' y ojalá regrese pronto para salvarla de esa conversación, aunque... ¿qué se supone que diga, de tener que elaborar presentación? ¿es una amiga? ¿una conocida? ¿la chica que le gusta? porque sentimientos siguen presentes igual que siempre pese a estar enojada. bueno, no sabe si enojada, más bien dolida. avergonzada. '¿tú viniste con yohan entonces?' supone. ha estado hablando con lennon antes pero él no la mencionó. hay una parte suya que quiere hacer comentario hiriente, pincharla lo suficiente para encontrar algo que demuestre que algo de todo lo que ella está sintiendo blonda lo siente también, pero le es imposible. al menos por ahora. lo que sale de sus labios a continuación es lo otro que tiene en la punta de su lengua desde que se encontraron. '¿qué te pasó? ¿te caíste del skate?'
es evidente en la mirada de alanis, aunque apagada y distante, que hay algo molestándola. llámese preocupación, tristeza o arrepentimiento— quizás una mezcla de todo. no le gusta la distancia que siente entre ellas, incluso si están frente a frente intercambiando palabras. sabe que es culpa suya, que debió de tener mayor apertura y decirle lo que estaba sucediendo, pero ¿cómo haría eso? había tantas cosas de ella que alfonsina no sabía, y temía asustarla si se las contaba. ¿quien querría quedarse a lado de un monstruo? idea inculcada por su madre, ni siquiera se lo cuestionaba tan seguido porque simplemente asumió que esa era la realidad. no había alternativa. quizás por eso alanis nunca formaba vínculos con nadie. asiente despacio ante información sobre su padre, manos jugando con la manga de su camiseta interna, nervios cada vez evidenciándose más. “no— no venía aquí, en realidad. salí del trabajo y me olvidé de todo… esto,” ademán con su mano al señalar vagamente su alrededor revela la venda que envuelve su palma. “iba a llevarle a su casa. aunque quizás está aquí, no sé,” hombros de encogen levemente, mirada cayendo al suelo. supone que eso es todo, mejor buscar en otro puesto y terminar encuentro que se siente desgarrador. es triste, porque todo ese contexto sería divertido a lado suyo. le encanta ver a alfonsina feliz, e incluso aunque la idea le aterrara, se presentaría ella sola y se animaría a estrechar la mano de su padre. la pregunta la saca de sus pensamientos, haciéndola elevar la vista para encontrarse con la contraria. quiere decir que sí, que no hizo bien un cálculo y tropezó, pero de repente el par de avellanados la congelan. busca articular, pero escucha en su cabeza las maldiciones de su madre y eso la aturde, la mano le arde como si estuviera pisando el sartén caliente de nuevo, y por inercia mueve el cuerpo ligeramente hacia atrás. “no. yo… eh…” sacude despacito la cabeza, intentando deshacerse de recientes recuerdos. siente que los ojos se le humedecen. “tuve un percance en casa y…” aunque intenta sonar casual ( por favor, ¿qué clase de percance la dejaría así en su trailer? ), se le dificulta elaborar un pretexto. traga saliva con fuerza, porque siente que va a romperse en cualquier instante. no puede mentirle, no a ese par de ojos. “— perdón, alfon. ¿podemos… podemos hablar en otro sitio?” casi se le quiebra la voz, pero lo disimula con la aspereza de la misma. “por favor,” prácticamente le ruega. sabe que no está en posición de pedirle aquello, pero no quiere dejar las cosas así. no quiere que ella también la odie.
sabía que algo se le estaba olvidando al salir del trabajo: evitar aquella calle que justo ese día estaría excesivamente concurrida. los últimos días se ha dedicado a aislarse y lamentarse en silencio, excepto por ese mismo, que decidió ir al trabajo y volver directamente a la casa de yohan. al menos ese era el plan hasta que se vio envuelta por el bullicio de la gente mucho más contenta y activa que ella. supone entonces que lo más lógico es llevar algo de comer, pues siente que está abusando de confianza y quiere compensarlo de algún modo. por eso con cabeza gacha se mueve entre los puestos y sugerencia sería como cualquier otra, si no fuera porque reconoce timbre femenino. mirada se despega de los alimentos y de a poco gira la cabeza en su dirección, expresión desorientada en facciones que se ven decoradas por rasguños (unidos por delgadas tiras de cinta del propósito) y un tono violáceo que ha intentado disimular con maquillaje. mierda. "¿son tan buenas como las que haces tú?" se anima a preguntar, pero es con el tono monótono y hueco que solía cargar, ese que con alfonsina era incapaz de usar. la mira unos segundos, y punzada de vergüenza se hace presente. no debería estar dirigiéndole la palabra.
en cuanto palabras abandonan sus labios se arrepiente, ni siquiera necesitando que contraria se gire para saber de quién se trate. reconoce figura a la perfección, su postura, su forma de vestir. mentiría si dijera que la idea de cruzársela allí no había pasado por su mente, y quizás hasta era algo que había esperado, pero en la misma proporción tampoco quería verla. ha tenido todos esos días para pensar ( y angustiarse, sobre todo eso ), llegando a la conclusión de que habló demás cuando le dijo que parecían una familia y que le gustaba aquello. sabía que eso pasaría y por eso nunca se había animado a decirle cuánto le gustaba o que estaba enamorándose de ella ( bueno, que ya lo estaba por completo ), pero no creyó que alanis fuera de las que simplemente se borrarían. habiéndosele roto el corazón ya una vez, cree que éste puede soportar una vez más, pero el silencio la mata. mínimamente hubiera esperado una charla, incluso un mensaje, y no aquel centenar de textos que habían quedado como leídos. entre la mezcla de sentimientos que la invaden teniéndola en frente, el que más prevalece es la vergüenza. la impresiona verla con marcas en la cara y aquello que parece querer tapar con excesivo maquillaje, tentada a preguntar qué le pasó, pero ya no cree que sea su lugar. alanis se lo ha dejado en claro, aunque eso no quiere decir que le preocupe menos, siendo la única razón por la que expresión se suaviza un poco. 'no' no sabe en qué momento brazos se han cruzado a la altura del pecho, pero no los remueve. casi es como si estuviera resguardándose de algo ( de ella ). ojalá no regrese pronto su padre. ahora sí sería incómoda la presentación. 'pero es lo mejor que vas a conseguir por aquí. quizás lo mexicano también, si te gusta lo picante. no sé'
alanis no es la mayor fanática de las confrontaciones en el ámbito emocional. no dijo una sola palabra en su defensa cuando asher desapareció, aceptando los gritos y maldiciones de sus padres. no se intentó defender cuando la echaron de aquél trabajo a los diecisiete por intentar llevarse las sobras que de todas formas iban a tirar a la basura, porque le servían más a ella, que en casa no tenía comida. no confrontó a su madre a los quince cuando la atacó tomándola desprevenida, y probablemente no lo haría ahora en su segundo intento. prefería callar y alejarse para no escuchar más sobre el monstruo que era, lo patética que sería para siempre y el futuro miserable que la esperaba si no renunciaba al plano terrenal antes. dios, pensaba en eso tan seguido— bueno, hasta que empezó a pasar más y más tiempo con alfonsina. de pronto la vida ya no era tan pesada y podía trabajar con lo que tenía. sin embargo, con encuentro reciente, se siente hundida en la oscuridad y asfixiada nuevamente. que su madre volviera a perder la cabeza al verla contenta era un recordatorio de que eso era lo máximo a lo que podía aspirar. “supongo que podría intentar… no sé si a yohan le guste,” porque está viviendo con él temporalmente, o algo así. claro que eso alfon no lo podría saber, si no le ha dirigido la palabra. se siente fuera de lugar. puede percatarse de la forma en que la mira, sus ojos carecen del brillo usual, y eso le rompe el corazón. la mirada de alanis está vacía también; si acaso genera lástima, con lo cansada que se ve. otra vez está muerta por dentro. los últimos encuentros en los que se animaba a abrazarla y besarla en público ahora se sienten tan distantes, y eso solo le provoca ganas de echarse a llorar. “—— ¿vienes sola?” pregunta, cerúleos buscando posible acompañante, sin animarse a abrir tema de conversación mucho más profundo. debería darse media vuelta y dejar las cosas como están, pero quiere estirar esos minutos tanto como pueda, porque sospecha que su error no tendrá remedio.
' ¿ya probaste las kitty— ay, se me olvidó como se llaman. ' aparta su atención momentáneamente de tercere para preguntar, por milésima vez, el nombre de la bebida a quienes manejan el puesto. ' ¡ah, kittychela! ¿ya probaste las kittychelas? '
pestañea un par de veces, observando el vaso que le parece en exceso extravagante. "no..." responde, insegura. no porque lo dude, sino porque no puede creer que sea real. se rasca la sien, y con mirada entornada, pregunta: "¿eso es cerveza?" tiene demasiadas cosas encima, le incomoda.
está concentrada desenganchando la patineta de su mochila ( no ha trabajado y por consecuente, no tiene dinero suficiente para gasolina ), por lo que distracción es suficiente para que anatomía colisione con foránea, y a su vez, la patineta termine resbalándose de su mano. "mierda," musita en un tenue gruñido. "perdón," se está agachando a recoger su transporte, y es solo cuando se reincorpora que se percata de que el muchacho es su amigo. "oh..." mierda, su plan de esconderse no está saliendo nada bien. "lo siento, len. no te vi" ¿qué más podría decirle? @jlnnns
ligera sensación de alivio se instala en su interior cuando visualiza figura masculina a la distancia, y no se demora nada en encaminarse en su dirección. "pensé que estarías en casa," dice, y a su vez, alza una bolsita de papel que en su interior contiene comida. toda en base a su estrategia, aceptando muestras de un montón de cosas para no tener que pagar por nada. "te llevaba un buffet," aunque busca bromear, se le percibe tan apagada como en días previos, aunque al menos ese día ha conseguido levantarse de la cama. @yhcns
aquella es, probablemente, una de las primeras veces donde se siente de verdad a gusto en los ángeles, y estar rodeada de su cultura ( no solo la argentina, sino la latina ) tiene bastante que ver con ello. 'yo elegiría esas' señala las empanadas de carne. puede que ya haya comido un par en lo que lleva en el evento, y emoción del momento hace que quiera inculcar su costumbre a todo el mundo. 'pero depende qué tanto te importe mancharte la ropa. largan mucho jugo y son picantes'
sabía que algo se le estaba olvidando al salir del trabajo: evitar aquella calle que justo ese día estaría excesivamente concurrida. los últimos días se ha dedicado a aislarse y lamentarse en silencio, excepto por ese mismo, que decidió ir al trabajo y volver directamente a la casa de yohan. al menos ese era el plan hasta que se vio envuelta por el bullicio de la gente mucho más contenta y activa que ella. supone entonces que lo más lógico es llevar algo de comer, pues siente que está abusando de confianza y quiere compensarlo de algún modo. por eso con cabeza gacha se mueve entre los puestos y sugerencia sería como cualquier otra, si no fuera porque reconoce timbre femenino. mirada se despega de los alimentos y de a poco gira la cabeza en su dirección, expresión desorientada en facciones que se ven decoradas por rasguños (unidos por delgadas tiras de cinta del propósito) y un tono violáceo que ha intentado disimular con maquillaje. mierda. "¿son tan buenas como las que haces tú?" se anima a preguntar, pero es con el tono monótono y hueco que solía cargar, ese que con alfonsina era incapaz de usar. la mira unos segundos, y punzada de vergüenza se hace presente. no debería estar dirigiéndole la palabra.
si alfonsina se preocupara un poco más por las apariencias sentiría pena de que le estén tomando una fotografía recién despierta, pero ni le interesa estar despeinada u ojerosa, ni quiere perder aquel recuerdo. ama a los animales, más de una vez haciendo chistes sobre ser la nueva dr. dolittle o que en su otra vida fue veterinaria, por lo que sí, la angustiaba bastante cada vez que felino ignoraba sus llamados de atención o caricias que ésta buscaba brindarle. nunca le pasó, siempre los animales iban hacia ella. no puede creer lo que sus ojos presencian en ese momento. hasta se pregunta si estará despierta de verdad. suelta una risita en respuesta a lo que oye de blonda y miradas se alternan entre cíclope durmiendo plácidamente a su lado y ella, pero nunca a la cámara. 'oh dios' susurra al ver que éste comienza a moverse, temerosa de que ilusión vaya a romperse y se aleje para regresar con su dueña, devuelta a como las cosas son siempre. para su sorpresa vuelve a acomodarse a su lado para seguir durmiendo, y es ahí cuando primera lágrima escapa y recorre mejilla. suelta risita y la limpia, una mezcla de vergüenza y diversión en partes iguales. cuando ve que ya no tiene más nada que temer, se acomoda un poco más en el colchón. 'lo siento, ahora somos mejores amigos' busca acercarse como puede a alanis, queriendo darle un beso. 'te dije que no se iba a resistir a mis encantos. ahora ya somos una familia' sentidos se ponen en alerta en cuanto pronuncia el final de la frase, pero lo deja pasar. por mucho que la asuste quedar como una intensa, le gusta lo que ha dicho y lo que siente. en todo caso puede culpar a los pocos minutos que lleva despierta.
puede percatarse de lo que el momento genera en alfonsina, y eso no hace más que conmoverla más. no puede creer que ella, tan rota y desastrosa, tenga la fortuna de tener a su lado a alguien tan puro. no hace comentario alguno, sino que solo sonríe, y recibe nueva cercanía con gusto, dándole apenas un suave tironcito para terminar de acortarla. "no seas presumida," le advierte bromista, nariz rozando foránea antes de presionar sus labios contra los ajenos. su mano acuna facciones femeninas, y cuando siguientes palabras llegan a sus oídos, alanis aparta la vista y suelta una risita. no se siente incómoda ni asfixiada, sino todo lo contrario. pasan solo unos segundos antes de que vuelva a mirarla, busca el par de avellanados que tanto le fascinan, y acaricia con cariño su mejilla, apenas rozándola. "me gusta eso," lo de ser una familia. los ravencroft dejaron de serlo hace mucho tiempo, si es que en algún momento lo fueron. nunca se sintió segura en aquél tráiler, tampoco cree haber poseído muchas cosas, personas o momentos que atesorar, con infancia tan difícil y que jamás mejoró. pero justo en ese momento, con alfonsina y su gato entre sus brazos, cree estar sosteniendo el mundo entero. en ese instante, cree que quizás sí vale la pena intentar, quizás sí hay algo bueno para ella y por eso sobrevivió hasta llegar a ese preciso momento. podría ponerse a llorar en ese momento, y por eso cerúleos adquieren un brillo particular. está feliz, y esa es una sensación que varios meses atrás era un mito para ella. hay dos palabras cosquilleando en su lengua, y aunque no tiene el valor para pronunciarlas, la lengua se le adormece de igual forma. el corazón le late con fuerza y hace un gran esfuerzo por controlar sus impulsos. tiene tanto miedo de perderla, que se obliga a ser cautelosa; quizás demasiado. "eres tan, tan bonita," susurra, refiriéndose a cada aspecto que la conforma, y temiendo sonar demasiado cursi. estaba tan acostumbrada a la dinámica que mantenían antes ( la cual, si se pone a pensarlo, era una estupidez tomando en cuenta sus personalidades ), que le causa un poco de vergüenza que mayor perciba ese lado suyo, incluso si ya ha sido más que evidente. "podría estar así para siempre," confiesa, mirada buscando la contraria una vez más, sin querer alejarse mucho. "quizás debería robarte y llevarte conmigo," agrega, empezando a narrar fantasía con una sonrisita entretenida. "nos llevamos a cíclope y vivimos en una casa rodante muy lejos de aquí" le da un besito en la nariz, y muerde labio inferior. si alguien le hubiera dicho un año atrás que estaría diciendo y haciendo esas cosas, se le hubiera reído en la cara.
aprovecha que está cerca de la mesa para abrir otra lata de cerveza en un rápido movimiento, ojos puestos en la pantalla dejándose contagiar por la risa de la contraria riendo también mientras da un sorbo de la nueva lata. ¿quién diría que se encontraría analizando una película de niños con alanis? lo que más le sorprende es que se encuentra comparando personalidad de personajes animados con las personas que conoce y sí, hablaba en serio cuando le decía que se parecía a aquella tortuga pequeña. no se lo diría en voz alta porque no es de ese tipo de personas pero ante sus ojos alanis poseía una personalidad dulce a su manera. quizá por eso una persona tan distante como él, alguien que fue herido por los demás, se sintió en la necesidad de orbitar a su alrededor buscando que nadie le hiciera daño. es consciente de que ella misma busca hacerlo, que en el fondo y a pesar de no conocer nada de su historia ambos eran similares. ' nah, esa tortuga está fumada y ama a los niños. yo estoy sobrio y no soportaría a los niños así ' a pesar de que parece que está cambiando de tema, se detiene un segundo para desviar mirada hasta película. ' solo cuido a quiénes me importan ' agrega tomando un sorbo de la cerveza, para dejar la lata sobre la mesa, para voltearse hasta la menor, sonrisa creciendo igual sobre carmines. ' sin embargo, no eres alguien que necesite de cuidados. eres fuerte, lo sé. mi propósito era que me vieras como alguien en quién puedas confiar, ¿un pilar? mhm, eso ' explica con torpes palabras. quiere decirle: que no está sola, que pueda creer en él. darle ese apoyo que él no tuvo a su edad, teniendo que correr de todes y de todo. ' y tú eres una buena hija ' se agrega a aquella broma, metiéndose de lleno en aquel papel que ya había terminado de aceptar que si preocuparse de por ellas lo hacía un papá entonces que así fuera. ' eres pequeña todavía, aprende a confiar en mi. no cargues todo en esos pequeñitos hombros, ¿entendido? '
es curioso lo que siente en ese momento. alanis no tiene un hogar precisamente— sí tiene un techo, una cama donde dormir, y sale a conseguir el pan de cada día. sin embargo, ese sitio no se siente como un hogar, cálido y seguro. la manera en la que yohan le habla y sonríe la hace sentir como se debería sentir en casa. y como siempre, como con alfonsina, siente que no es justo; que no se merece aquél trato, que no se merece sentirse así de cómoda y segura. está consciente de que la broma usual entre ellos es de padre e hija, aunque en ese instante, yohan se siente como un hermano mayor que se dedica a protegerla. y una nueva punzada de culpa se hace presente ante la idea, porque asher debería estar ahí. debería ser una buena hermana para él. pestañea despacito, ensimismada en sus palabras como una niña a la que le cuentan una historia cargada de magia y fantasía. comisuras se alzan, y mezcla de sentimientos amenaza con derrumbarla, así que lo único que atina es a ceder ante estos y acercarse a él para darle un abrazo. se mueve despacio, casi con vergüenza ( porque sí la siente ), pero se anima a probar. ravencroft no destaca por ser precisamente una persona expresiva y afectuosa, pero se deja convencer por palabras del mayor. "no creo que antes alguien me haya dicho algo así," nunca tuvo muchos amigos, y de los que tuvo se separó como mecanismo de defensa. "no soy tan pequeña," agrega, y aunque suelta una risita, esta va sin energía, medio hueca. "estoy un poco jodida, yohan," confiesa, y si se anima a mencionarlo es porque no lo mira, sino que se aferra a su brazo, y su cabeza se apoya en el hombro del mayor, mirando la película, aunque sin ponerle entera atención.
' ajá, es así de molesta también. siempre tiene algo para decir, profe, profe ' hace su mejor intención para imitar la voz chillona de la niñita molesta que siempre se sienta en la primera fila la muy maldita. deja cigarrillo en el borde de la mesa, no lo encendería al menos no todavía prefería terminar de tomar la lata de cerveza. ' mis aplausos para esa tortuga, además parece disfrutar con ellos también ' que nunca podría ser él en algún viaje escolar, siempre estaba de mal humor e interactuando lo menos que pueda con los chiquillos. ' ¿qué dices? ¿gill? si yo creo que soy bastante transparente ' lo dice con claro sarcasmo, que hay muchas cosas que se guarda para sí mismo. ' tú eres esa tortuga chiquita ' señala con su dedo índice aquel nuevo personaje que está con la tortuga más grande. ' es igualita a ti cuando te emociona algo, te brillan los ojos ' detalle que había notado él el día de los piercings. ' aunque tienes la voz más baja, pero moriré en esta colina, no retiro lo dicho ' sonríe y espera ver una reacción de la ahora blonda.
no puede evitar que una carcajada se le escape cuando lo escucha imitar voz infantil, y hasta palma se estrella en su propio muslo con gracia. "joder," menea la cabeza en negación, apaciguando las risas y volviendo a colocar espalda en el sofá, a la par que se lleva lata a los labios para darle un trago a su cerveza. le vuelve a hacer gracia, pero esta vez mantiene risa en su garganta ante la ironía y se limita a alzar las cejas, como diciendo 'sí, claro'. cerúleos se posan en la pantalla nuevamente, hasta que siguientes palabras logran descolocarla, haciendo que inevitablemente voltee en dirección al mayor. cree que está bromeando, con la intención de fastidiarla un poco. sin embargo, palabras resuenan y generan una calidez curiosa en su pecho. con la excepción de aquella chica de ojos grandes y expresivos que ocupa tanto tiempo suyo, no recuerda que alguien más haya señalado sus rasgos de aquél modo. uno esperaría que blonda le propine un golpe en el hombro y se escude, pero solo se queda mirándolo y pestañea un par de veces. "en ese caso tendrías que ser la tortuga grande—— siempre me estás cuidando," hace una pausa entre ambos hechos, y aunque quisiera fastidiarlo, está hablando en serio. alanis ravencroft no es la clase de persona que necesita un respaldo, sin embargo, yohan se lo ha dado desde el primer momento, y eso lo valora. es la primera vez que siente que no debe estar completamente sola. una sonrisita se cuela entre sus mejillas, es pequeña, casi imperceptible. "eres un buen papá," se anima a emerger la broma de siempre, con lo que suele fastidiarlo entre diferencias de edades, aunque esta vez tiene un trasfondo genuino: yohan es de las mejores personas que ha conocido.