NUESTRO CALENDARIO ESCOLAR DE ESENCIAS FLORALES YA ESTÁ EN MARCHA, COMENZAMOS RUTA DE NAVEGACIÓN PARA ESTE PRIMER TRIMESTRE, FLORES Y NATURALEZA....NO PIERDAS LA PISTA PARA SER FELIZ

seen from United States

seen from Germany
seen from China
seen from United States
seen from Türkiye
seen from United States

seen from United States
seen from China

seen from Canada
seen from Germany
seen from Spain

seen from Canada
seen from United States
seen from Malaysia
seen from China

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from China
NUESTRO CALENDARIO ESCOLAR DE ESENCIAS FLORALES YA ESTÁ EN MARCHA, COMENZAMOS RUTA DE NAVEGACIÓN PARA ESTE PRIMER TRIMESTRE, FLORES Y NATURALEZA....NO PIERDAS LA PISTA PARA SER FELIZ
INFINITOS NOMBRES ADEMAS DE CHARLEI HEBDO
Nací en Melilla, hace algunos años, suficientes para que mi memoria recuerde con entrañable frescura, tiempos de paz y de sincrónico entendimiento entre religiones, permitiendome hacer una reflexión hoy porque me llamo Charlie y también porque puedes llamarme con todos los infinitos nombres que me llevan a la unidad, si me falta alguno avisamé porque no estaré completa. Voy a contarte que al venir al mundo, de alguna manera supe que la cigüeña ese día estaba bondadosa, me dejó a 200 metros de la frontera, en la parte del alimento y el confort, en un balcón de un pabellón militar, entre mantitas del burrito blanco y leche importada de Holanda. Así que este hecho me inhabilita probablemente para hablar con objetividad de marginación, opresión, racismo o discrimininación sufrida. Observadora del pueblo musulmán durante años he visto como tras sus antiguas conquistas medievales en el poco honroso oficio humano de ir cambiando mascaras y generando conflictos, hoy, las críticas son brutales, perfectamente programadas para generar opinión pública y justificadas de acciones, así que mi memoria levanta el lápiz en este ejercicio de justeza íntima y lealtades invisibles. Mi primer recuerdo ahora es el sueldo miserable que recibía como práctica común de aquella época, la mujer que limpiaba nuestra casa y que en la horas de descanso llenaba mi pelo de henna a hurtadillas de la familia y me asustaba con historias de los yennun, cuando me explicaba que aquel mejunje de tierra era purificador y mataba los piojos. También recuerdo aquella frase en casa, junto al olor de la hiebarbuena y la mandarina: niña, nos vamos a comprar la carne a Marruecos, volvemos en un par de horas, depende de como este la frontera!- decía la voz familiar. Y la frontera estaba llena de mercaderes, bicicletas y burros que hacían las delicias de trasnsportistas, guardias civiles y mujazniyya y por supuesto, no había que enseñar el d.n.i. si te conocían. Pasó mucho tiempo hasta que se construyeron aquellas naves de almacén fronterizas, los tratos eran junto a las garitas de vigilancia, sin miedo ni ocultación, sólo picaresca. Para cruzar paises con un educado buenas tardes o buenos días era suficiente, si tu piel era blanca o si ibas a pie con un billete de cinco dhirhams, te dejaban pasar, no había vallas, ni metralletas, y los perros andaban sueltos buscando un cacho de pan duro que se resbalara de alguna carga. Además estaba el tiempo en las aulas de aquel entonces, 45 alumnos mínimo con un sólo profesor, todos sentados y mirando hacia delante, viendo como algunos asientos quedaban vacíos cuando llegaba la fiesta del cordero o el ramadán, pero igual preguntabamos: dónde está Said? y el profesor nos explicaba que su alumno estaba de fiesta en su casa porque sus padres no creían en la semana santa y perdería clases, se retrasaría estudiando. Recuerdo que en aquel momento se me ocurrió decir, con diez años, que era una religión mejor que la nuestra, porque no crucificaban cada año al hombre que más amabamos sino que montaban una fiesta, por supuesto ese comentario en voz alta desembocó en la primera expresión radical yihadista de mi vida, hoy tal vez me detendría la CIA, en aquel entonces supuso mi primer 0 en religión, cosa que me valió para simpatizar con los que faltaban y llevarme más de un castigo por defensora enamorada de los débiles, curiosamente ese niño musulmán que se retrasaría por sus fiestas es hoy profesor en una Universidad Americana donde enseña idiomas, entre ellos el español. Eran los tiempos de Hassan II, un monarca al que se le atribuía la muerte de su padre, al igual que la de su hermano al que fuera rey de nuestro pais, amigos fraternales que contemplaban Gibraltar y Rota con forzada sonrisa frente a los medios y que callaban lo más posible las fiestas de su hijo Mohamed ,o la interrupción de los estudios de Felipe en Canada, tirándoles de las orejas por saltarse las normas, e ingresandolos en las academias militares para ser futuros Reyes y seguir con el teatro de la vida, por cierto, acabo de caer en la coincidencia numérica de las herencias consteladas, VI los dos. Pero lo importante eran los turistas catalanes, atrevidos y con más dinero que el resto, que comenzaban a visitar Egipto,Túnez, Jordania, o el Ayatollah Jomeini que se convertía entonces en la única foto que daba miedo, el enemigo de todos al que incluso se le podía llegar a convencer con un buen apretón de manos en su justo momento, era otro tiempo más benéfico si cabe, aún cuanto más dormido. El mundo árabe que emergía, importaba miel yemeni a Harrods en Londres, compraba rolex en Marbella o presentaba a la esposa del rey sirio como el icono máximo de la elegancia europea y disponía de dinero en efectivo. Sumando en definitiva a la globalización su manera, su hacer, el de un pueblo que estaba todavía lleno de carencias e ignorancia, pero que para nada consideraba a flor de piel las guerras santas, querían ser Europa. Este es el mundo árabe que conocí, sesgado por mi memoria, insuficiente para los dogmáticos, anclado en el tiempo si queréis, pero lleno de té mogali, buenos propósitos de evolución, poemas de Rumi, caballos blancos, khol, puestos de pescado fresco e inociencia frente a la opresión, incluso la soportada por los saharauis de sus propios hermanos o las protestas de los estudiantes más reivindicativos que tenían aires de Bélgica o Francia, que iban a estudiar a Granada para hacerse farmaceúticos u oftalmólogos, o pasaban por Alemania para traerse un Mercedes Bennz donde cabían los thal-baz y las bicis del verano en Africa. Sólo había una maldad que daba la risa, regatear, vender, comprar, mirar con deseo, vendedores de alfombra siempre dispuestos al cortejo a cambio de un buen trato. Pero a la riqueza, a las altas esferas, al los buscadores de tesoros en oriente medio, a los hombres grises de Momo se les encendió la lucecita y a través de la caida del muro y de las relaciones comerciales rusas, comenzaron a vender la misma ametralladora del ejercito mercenario estaudounidense a los supuestos amigos de al-qaeda, iba a dar mucho más dinero, justificaría el banco de pruebas de Afganistán y generaría más confusión y más miedo. Recuerdo aún las imágenes trucadas de la televisión señalando a un inventado lider radical para ir haciendo la pelota cada vez más gorda, dejaba de valer que explotaran los conflictos bélicos uno a uno, había que montarla más grande, no ha llovido tanto desde entonces y el tráfico de armas ha sido la moneda de cambio más amplia conocida por el mundo árabe, más allá del petroleo y de sus rezos del corán y de las dergas compartiendo el agua. Igual que le hicieron creer que deseaban la parabólica o la equipación del Manchester, pasaron a desear el arma, el territorio, la nueva guerra santa. Un mundo de tradiciones medievales, sitiado en Palestina, asfixiado en Egipto, destruido en Iran, sometido en Libia, perfecto caldo de cultivo, que jugaría con inconciencia e ignorancia el juego de ajedrez más sutil, el juego de los que saben como almacenar oro, convirtiendolos en las fichas de ese tablero a la llamada del Iman. En ningún momento disculpo la muerte de ningún hermano, chihitas, sunitas, alahuitas, mauritano, saudí,español, francés…, pero abramos los ojos a un mundo real y si tenemos que salir a la calle a pedir paz, salgamos, y hagamosló para todos, todos necesitamos recordar la verdad, recuperar abundantes formas de crecimiento conjunto, porque hoy el bueno puede ser el malo y el malo bueno mañana, las lealtades invisibles giraran la balanza a otra realidad de dureza mayor si nos lo creemos todo. Pensemos en un mundo en cambio, en evolución, en sincronías pacíficas, en emisiones de luz infinita, pero también, es el momento de destapar verdades, de expresarse, de levantar voces que hagan de testigos de lo que realmente se ha visto y no de una noticia creada y diseñada para ser filtrada a la prensa, para ser manipulada según la creencia de cada hijo de vecino y para darnos la foto perfecta que en este momento resuena en nuestras pupilas, el Sr. Smith con todos sus soldados vestidos con abrigos negros de paño en primera fila. Mi testimonio es pequeño, aporta sólo recuerdo y un toque ácido de impotencia ante lo que no es, pero espero que sume a lo que jamás deberá morir, la posibilidad de ser hermanos, “visinos” de un mundo que queramos o no irá a la unidad, pero por favor, cuanto antes, que este lleno de nobleza verdadera, porque quiero usar todos mis nombres, porque tengo infinitos nombres, que quiero pronunciar además de llamarme Charlie para viajar más adelante en un mundo sin fronteras, sin armas, sin violencia, sólo la de nacer para venir a la vida. Ojalá que así sea / Insha’Allah @alicianevado