ARQUETIPO MATERNO COMO TRANSFORMADOR DE LA VIDA. CON ESENCIAS FLORALES. #Arquetipo materno, esencias florales y ordenes del amor. Este sería con probabilidad, el título de una leccion, de unos apuntes, de una charla o si estuviera explicando algo en clase y añadiría, sumemos navegantes estas preciosas esencias, que te ayudarán a apartar lo que no es, lo que todavía ocupa ruido, desafinando tus procesos mentales y no dando paso al orden en el amor, como prioridad para salir de unos patrones de pensamiento que se agarran al sufrir como náufrago incapaz de ver lo cerca que está ya la orilla: #chicory, #mariposa lily, #pomagas, #papaya, y #granado. Son un buen tandem de flores para transformar el vínculo con la madre: la madre que te da la vida, que te nutre, te acaricia, te expresa carencias o abundancias, te roza el alma, te la hiere o te la ama, la madre universal expresada en vida, en cuadro, en escultura, en virgen, en prostituta o en holograma de paño y foto con marco, en estatua, en ama de casa, en ama o en amma, en postal de la cartera, en carne y hueso o en suspiro de cementerio, la madre de todos nosotros, lejana o cercana, tangible o desaparecida, conocida o reconocida, así una a una estas esencias florales, danzaran en el agua de tus células recordando el orden digno de su lugar, más haya de las historias personales, de las jugadas mentales o de la probeta de laboratorio, distante o cercana, resolver nuestra relación con su presencia, hacer el giro de nuestras rodillas sobre sus pies en el gesto constelado, supone un avance de realidad, de lucidez y de propósito dulce. Una vez que asimilemos toda esta prosperidad de matices, cada uno los propios, en el movimiento honesto y silencioso del que se sabe en lo cierto, se pondrá detrás de ti, cubriendote de nuevo las espaldas, vigilando tu paso por si te caes, alargando su mano para que guardes equilibrio y sonriendo al verte feliz y protegida, porque ella también vino al mundo para tomar el testigo de las mujeres de su casa que ahora pasa a través de sus ojos brillantes a tu corazón. ¿ Pretendes resistirte?¿vas a seguir enfadada?, el orgullo testigo impide soltar el juicio que le procesas? ¿La culpa te impide ver? No la mates, no la ocultes, no la repudies, o hazlo pero después disfrútala, disfruta de su leche, de su vía láctea, de su galaxia infinita, y siente el calor en tu espalda, no el calor de un atlante, un angel inventado o un amigo imaginario, sino el calor de la vida, y date cuenta de cuanto la puedes extrañar si ya se fue o aun no se ha ido, porque te está haciéndo palmas para que avances aunque tu no lo reconozcas, aunque sus maneras no las quieras. Por eso te recomiendo que tomes estas flores, tal vez una a una o tal vez todas juntas, toma estas esencias florales para ella y para ti, escribe tus sueños, medita, siente la realidad tal y como es y amplia tus mapas mentales a la vez que tu corazón se funde en un descanso amplio ante el ser que junto con tu padre te dio la vida. Aquí te las apunto: Chicory, recuperar un estar al servicio real, soltando, porque no se puede ser madre si aún eres hija en la protesta o en la simbiosis que no quiere que descanse tu boca en su teta Mariposa lily, balsamo de orden, de vínculo en su lugar, para esas obsesiones y esas afirmaciones que nos permitimos sobre quien debe ser madre, como, cuando.Y te pregunto, ¿en que libro está escrito eso? Pomagas, nos recuerda la ternura más sutil tramitada en acción para reconocer lo femenino íntimamente, para ser útero creador aún sin hijos o con ellos. Papaya, para ser el hijo o la hija que al soltar crece y puede caminar siendo hombre o mujer, siendo madre o padre sin ocupar el lugar de nadie, sin vincularse en un falso ropaje donde a veces somos la esposa o el esposo de nuestra madre. Y por tanto incapaces de hacer pareja o si la tenemos creer que son hijos o padres. Granado, soltando la imagen absoluta de la mujer triunfadora social, sin tiempo para compartir, defensora de sus derechos políticos por encima de todo lo demás, sin poder vivir, sin tiempo para amar.









