
seen from Thailand
seen from France
seen from United States

seen from Indonesia
seen from Paraguay

seen from China
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from Mexico
seen from Yemen
seen from United States
seen from Mexico
seen from Türkiye
seen from Yemen
seen from China

seen from Hungary
seen from France
seen from China
seen from United States
¿Cómo sanas un corazón roto?
Pues lloras, lloras...
Desprenderse amando...
Un adolescente que había decidido “desprenderse amando”, le envío una carta a su novia contándole la noticia, la cual ella devolvió en una pequeña bolsa de basura vuelta añicos. Cito a continuación un trozo de la misma: “… Si estás a mi lado, me encanta, lo disfruto, me alegra, me exalta el espíritu; pero si no estás, aunque lo resienta y me hagas falta, puedo seguir adelante. Igual puedo disfrutar de una mañana de sol, mi plato preferido sigue siendo apetecible (aunque como menos), no dejo de estudiar, mi vocación sigue en pie y mis amigos me siguen atrayendo. Es verdad que algo me falta, que hay algo de intranquilidad en mí, que te extraño, pero sigo, sigo y sigo. Me entristece, pero no me deprimo. Puedo continuar haciéndose cargo de mí mismo, pese a tu ausencia. Te amo, sabes que no te miento, pero esto no implica que no sea capaz de sobrevivir sin ti. He aprendido que el desapego es independencia y ésa es mi propuesta… No más actitudes posesivas y dominantes… Sin faltar a nuestros principios, amémonos en libertad y sin miedo a ser lo que somos…”
(Fragmentos del Libro Amar o Depender de Walter Riso).