Ya no creo que el tiempo me vaya a curar ⏳️

seen from Germany
seen from Mexico
seen from United States
seen from China
seen from United States
seen from Germany
seen from Sweden

seen from Mexico
seen from T1
seen from United States

seen from Canada

seen from Germany

seen from Sweden

seen from Australia
seen from Germany
seen from United States

seen from Bosnia & Herzegovina
seen from United States

seen from France
seen from Indonesia
Ya no creo que el tiempo me vaya a curar ⏳️
𝓦𝓲𝓽𝓱𝓸𝓾𝓽 𝓨𝓸𝓾 •₊˚🕯️🧸
Mariah C.
Escribí, escribí tanto como si fuera la única solución.
Que frustrante es estar sintiendo un vacío y un dolor en mi pecho todo el tiempo.
La vida nos va dejando
tan dueños del desamor,
tan mendigos de la esperanza.
Cumplo 26 años el 25 de marzo y, por primera vez, no siento nada…
Solo me sorprende ese vacío.
No me ilusiona ni un poco. No estoy ansiosa por ningún plan, ni grande ni pequeño, para ese día. Es extraño admitirlo, pero siento que cada vez estoy peor.
De aquella joven espléndida y soñadora queda muy poco. La oscuridad que llegó a mi vida hace algunos años se instaló en mi cuerpo y no me ha dejado avanzar, no me ha dejado vivir. Mi estilo de vida se parece más al de un adulto mayor que al de alguien de mi edad, todo por culpa de esta amarga enfermedad.
Me he quedado tan triste… que hoy siento que soy apenas un trapo.
Y cuando, de la nada, me invaden esas ganas desesperadas de escribirle al que fue mi última ilusión —una ilusión unilateral— me obligo a detenerme, casi con una fuerza sobrehumana. Porque mi vida, tal como está ahora, no es la ideal para invitar a alguien a entrar en mi corazón cuando todo es un caos. Sería egoísta.
Nadie se imagina el deseo voraz que tengo de tenerlo cerca…
de ver sus ojos verdes mirando los míos,
de sentir que me abraza una vez más.
Mi corazón solo ha sabido conservar los buenos recuerdos. Todos mis esfuerzos por quedarme con lo insignificante que me hizo sentir fueron inútiles.
Aunque ya no sufro como antes, su recuerdo —blanco, luminoso, silencioso— aún me persigue y trae consigo una melancolía profunda: la de no haber podido disfrutar, ni siquiera un poco, de un amor real. De ese amor que te hace sentir que la vida, a pesar de todo, no es tan mala.
Entonces me pregunto:
¿Qué hago ahora?
¿Sigo esperando a que ocurra un milagro en mí y todo cambie para mejor?
¿A que llegue, por sí solo, el buen amor… mientras pasan los días y me hundo lentamente en el mar de la desesperanza?
¿Continúo ignorando a mi corazón, sin permitir que mi debilidad por aquella vieja ilusión vuelva a crecer?
Pero mis fuerzas empiezan a flaquear…
Me siento cada vez más vulnerable. Resistir con valor hasta el final ya empieza a parecer una tortura.
A veces siento que, en cualquier momento, mi alma puede desfallecer… En el fondo quiere que aquella última ilusión le devuelva el aliento, sin importar nada más.
"Lo único que pedía era una de esas conversaciones que son eternas" Lucas
Me di cuenta muy tarde del poder que ejercía sobre mí; un mensaje, una llamada, una señal, algo, era todo lo que necesitaba para alegrar mi día. Y lo odio, porque siento que me importa más de lo que yo le importo, y lo odio, porque nunca quise volver a sentir esta ansiedad por nadie más, no otra vez... pero aquí estoy, esperando un mensaje, una llamada, una señal, algo.
—Ali.