Mujer, yo sé que esa noche te causo tragedia. Esa noche de lluvia y bultos. Yo sé que en ti entro el frío del miedo y la rabia. Yo sé que la noche abierta entraba por tu corona lanzándote silbidos agudos: noche de agua y de tierra. Esa noche llegó tarde, pero llegó. Como una daga, como una estela eléctrica. Tu corazón se transformó y el amor también. Sólo quiero decirte, que en esta noche en donde mi espalda cruje y el dolor me hace más frágil para amar, que mi océano te ve y te busca para encontrarte; para encontrar ese portal de tus ojos que me lleva a dimensiones duraznales y uránicas. Que no importa lo eterno, y que soy una Anguila en el océano que corre buscando bailar eternamente contigo.
Nochesita.













