(Día 02) Solo quería que fueras tú, que siguieras siendo esa pequeña de la que me enamoré, porque cada momento contigo fue de lo más lindo que tuve. Me moría por tenerte cerca, por caminar contigo de la mano, aunque cada vez que te veía, esos ojitos color miel me dejaban sin palabras. Pasaba mucho tiempo pensando en cómo explicarte lo que sentía, en cómo hacerte entender mi mundo, para que nunca pensaras que dejaste de importarme. Eras la calma en medio de todo, no sé si suena exagerado, pero tenías algo que me hacía sentir en paz. Le pedí tantas veces a la luna que fueras tú, solo tú, porque en el fondo lo único que quería era ser el amor de tu vida y que tú fueras el mío.













