Y SEGUIMOS ORQUESTANDO. De orquestas y huelgas (3)
No lo dije. Pero como mi informe se había publicado también en Scherzo, quisimos que la réplica que hicimos a la carta abierta de AMPOS fuera recogida no solo en nuestro periódico sino también en la revista. Y entonces AMPOS mandó una contrarréplica, igualmente a Scherzo. Una contrarréplica que yo contracontrarrepliqué con un texto de urgencia. No se me pierdan. Esto no tiene mayor importancia. Era sólo por no dejar hilos sueltos, aunque a lo mejor un día de estos le aplico el fisking a esa contrarréplica y, ya de paso, a otra cosita que estos simpáticos músicos de orquesta me dejaron por ahí.
Más allá de todo ello, la huelga continuó, así que decidimos que había que seguir orquestando y garabateando, esto es, ampliando la información para dar luz y contraste a algunas de las peticiones de los huelguistas. Ya que una y otra vez aludían a la pérdida de conciertos de abono de la ROSS, decidimos que era importante documentarnos bien al respecto y, gracias a un amigo, conseguimos todas las programaciones anuales de la orquesta desde 1991. Paralelamente, ya que las alusiones al público eran también constantes, solicitamos al departamento de comunicación de la empresa el detalle histórico de los abonados del conjunto. Por otro lado, teníamos el convenio vigente (el VIII, firmado el 10 de julio de 2020), que es público y que incluye la tabla salarial de los trabajadores de OSSA. Como una de las peticiones esenciales de los huelguistas era de orden justamente salarial, nos pareció que era relevante que nuestros lectores pudieran conocer cuánto gana realmente un músico de la ROSS. Eso determinó que yo publicara el 26 de abril un texto titulado Cuánto cobra un músico de orquesta, puros datos en su contexto, que puse por supuesto en relación con las peticiones del comité y la oferta de la empresa. Con los otros datos, mi compañero Andrés Moreno preparó un acercamiento a las relaciones entre orquesta y teatro y publicó dos días después una pieza con el titular de El problemático matrimonio entre Sinfónica y Maestranza.
Me resultó muy significativa la reacción de algunos a mi artículo. Habían decidido ya que si yo publicaba algo así solo podía ser para perjudicar a los músicos de la orquesta, pero a la vez afirmaban alegremente que esas cifras demostraban que los músicos no ganaban tanto y por consiguiente tenían razón en sus reivindicaciones salariales. Es decir, que la publicación en realidad ¡los beneficiaba! Reconozco que con estas cosas a mí me estallaba la cabeza, pero traté de aislarme.
El conflicto, como es bien sabido, continuó, y en las redes sociales controladas por el comité de huelga se nos siguió considerando unos corruptos manipuladores, que desinformábamos intencionadamente, sólo mirábamos desde un lado del ring (entiendan la metáfora) y estábamos controlados y pagados por no sé qué poderes fácticos.
Como decía ayer, todo eso se desmonta solo, y si he contado el proceso de documentación que seguimos (la orquestación, la metáfora era demasiado golosa, lo siento) antes de escribir nuestros textos es para que cualquiera pueda darse cuenta por sí mismo. Que sí, que los datos que publicamos pueden ser contrastados y las valoraciones criticadas con argumentos; para eso están unos y otras. Pero hasta el momento nadie ha corregido ni un solo dato de los que se publicaron en esos cuatro textos, y las opiniones no han sido criticadas racionalmente, sino con descalificaciones e insultos.
Y hay más. Hay mentiras…
[Continuará]
TAMBIÉN
UN RESPETO. De orquestas y huelgas (1)
ORQUESTEMOS (QUE ALGO QUEDA). De orquestas y huelgas (2)














