UN RESPETO. De orquestas y huelgas (1)
El comité de huelga de la ROSS y su terminal de AMPOS (Asociación de Músicos Profesionales de Orquestas Sinfónicas) refiriéndose a mí y/o a mi compañero Andrés Moreno Mengíbar y/o a Diario de Sevilla: “reacción orquestada”, “desinformando de manera intencionada”, “intentando crear una opinión desfavorable”, “la línea editorial […] sólo muestra opiniones desfavorables”, “la tónica general […] por parte de algunos ‘periódicos’ y ‘críticos’ que tanto sabemos ha sido desacreditar, desinformar y manipular”, “no ha habido interés por saber de primera mano la información de la plantilla, solo mostraban unos ‘datos’ y ‘opiniones’ de una parte del conflicto”, “esperemos que estos ‘medios de comunicación’ reflexionen”, “…que denuncian el trato a la ROSS por los ‘medios de comunicación’ como el Diario de Sevilla”.
Comentarios de otras personas difundidos o celebrados por el comité de huelga de la ROSS en sus redes: “La plantilla de la ROSS […] ha gestionado esta huelga ignorando las provocaciones en forma de calumnias, difamaciones e injurias publicadas por cierto sector de la crítica sevillana beneficiado por los poderes fácticos”, “El Diario de Sevilla tiene mucha guasa y malas ideas”, “como casi toda la prensa escrita diciendo las cosas que le interesa a ellos y no diciendo la verdad”.
Etc., etc, etc. Es sólo una selección extraída de comunicados oficiales y del muro de Facebook de La ROSS desde dentro, altavoz del comité de empresa de la orquesta en forma de blog y presente en redes sociales diversas. Esto es parte de lo que hemos tenido que soportar desde que el 12 de abril publiqué en Diario de Sevilla un informe titulado Sinfónica de Sevilla, la crisis permanente, que el diario complementó con una columna de opinión de Andrés Moreno Mengíbar (La ROSS: verdades, mentiras y viceversa). No entro en los comentarios vertidos en el muro de Facebook de mi compañero AMM (él sabe defenderse solo) o en otros muros ni en lo que se ha escrito en blogs diversos y en Twitter, entre otras razones porque he preferido mantenerme casi siempre al margen y no he visto muchas de las cosas que me han contado. Contestaré en su momento a todas estas descalificaciones y entraré a fondo en muchas de las cuestiones planteadas en torno al pasado, presente y futuro de la ROSS, pero antes de todo eso: UN RESPETO.
Desde su primer número, publicado el 28 de febrero de 1999, si por algo se ha caracterizado Diario de Sevilla ha sido por prestar puntual y profunda atención a todos los músicos, conjuntos y ciclos musicales de nuestro entorno. Con la absoluta consideración que me merecen el resto de medios, no ha habido en Sevilla ningún otro que en estos casi 25 años de existencia haya dedicado mayor esfuerzo, medios y espacio a ofrecer información documentada y crítica de las actividades musicales de la ciudad, ninguno que haya dado en más ocasiones voz a sus protagonistas para contar, defender, contrastar y difundir sus proyectos de todo tipo. No lo digo con arrogancia ni muchísimo menos. Hemos hecho simplemente lo que se esperaba de nosotros y lo que nos encargaron en su momento. Tampoco me mueve el victimismo, actitud que desprecio profundamente. Pero cuando tienes que leer las cosas que hemos leído estos días, me parecía importante dejarlo claro para empezar. UN RESPETO.