Máscara mortuoria Chupícuaro.
Este tipo de cerámica se difundió ampliamente por el occidente de México entre el 600 a. C. y el 100 d. C., era colocada en ofrendas cercanas a acrópolis o tumbas y esta tradición influyó sobre el bajío, los lagos de Michoacán, Chalchihuites etc.













