Una de cal y otra de arena
La semana pasada tocó formación online. Seminario sobre la Ley de Emprendedores impartido por una alta funcionaria de Hacienda. La verdad es que fue bastante aburrido y no aportó mucho más que lo que la lectura atenta del BOE me habría aportado. Supongo que será la materia y el medio, que no daba para más.
Quise participar un poco más al final con una pregunta directa sobre como afectaba a las micropymes el verse afectada por una nueva obligación aunque no se acogiera a la misma, en referencia al criterio de caja en el IVA. Pues que decepción que ni respondió la pregunta. Bien, gran sensibilidad por el tejido empresarial español o que con los nervios del directo no entendió el sentido de la pregunta. Prefiero quedarme con lo segundo aunque sospecho lo primero.
El viernes, tras haber finalizado el último trimestre de declaraciones, esperaba las notificaciones de concesión o no de aplazamientos de nuestros clientes. Sólo quedaba uno. El resto había sido positivos. En este caso era un aplazamiento de retenciones de IRPF. La empresa tenía aplazamientos vivos por debajo de los 18.000 euros por los que no esperaba problemas. Pero no fue así.
Tras ir al área de notificaciones del 060 y bajar la notificación no es ni denegado, ni concedido...... es un requerimiento de información adicional. Nada, simplemente balances de situación, cuentas de resultados, del ejercicio y de los tres anteriores, avales de banco, declaraciones de no poder conseguirlos, relaciones de bienes que avalen o garanticen, informes de auditoria, planes de viabilidad.......... pero bueno ¿que es esto? Que no es una subvención ni montar una empresa, que ni un banco pide tanto, que ni siquiera una microminipyme de estas características y volumen de facturación sabe lo que es una auditoria y de hecho no están obligados por ley a ellas.
Que disgusto. La empresa que está en la cuerda floja, avanzando hacia delante pasito a pasito, recibiendo golpes de viento de poniente en unas ocasiones, mamporros a la cara en otros, se encuentra con una patada en la espinilla y yo tengo que hablar con ella y transmitirle la mala noticia.
Bueno, es mi trabajo. La llamo y como no puede ser de otra manera comento que tenemos que ir a hablar con la responsable a la administración que corresponda para arreglar el asunto.
Cómo no me quedo contento me decido a llamar a la administración. Marque 1 si quiere hablar con IRPF, 2 si quiere hablar con IVA,........ y 7 para Recaudación. 7. Suena el tono de llamada y me lo coge una mujer que me pregunta por el objeto de mi llamada. Lo cuento, y me sorprende diciendo "Se trata de la empresa ...:X" ¡¡¡Eureka!!!. Me ha cogido el teléfono la funcionaria que lleva el expediente. Hablamos, vemos que todo ha sido un error por el desfase que tiene Hacienda desde que se cobra una deuda hasta que su sistema informático lo recoge y todo se puede arreglar en dos minutos con un fax y un justificante de pago.
Que satisfacción. Que alegría dar con una persona que sabe que detrás de números de expedientes, modelos 303,111, 390 o lo que sea hay personas, con hijos, con trabajadores, que ellos mismos son los trabajadores y que aunque "empresarios" sacan para apenas sobrevivir y tras muchas horas de falta de sueño, de preocupaciones, llegan a su casa con un sueldo que no saben si tendrán el año que viene.
Muchas gracias a esa funcionaria que se tomo su tiempo conmigo, que fue comprensiva y colaboradora, que no me soltó un "pásese por aquí que por teléfono no podemos arreglar este tema". Gracias por que me hizo empezar el fin de semana con alegría y pensar que todavía deben quedar muchas personas así que muchas veces son tapadas por la cal, por aquellas a las que tienes que rendir pleitesía para que cumplan con su deber que es servir al ciudadano que es quien con sus impuestos paga su sueldo. Esta vez me toco la arena.....