El ser humano que más aislado ha estado es Alfred Worden, piloto del módulo de comando del Apolo 15 quien, estando en órbita lunar, llegó a estar a una distancia máxima de 2.235 millas (3.596,884 kilómetros) de sus compañeros en la superficie. Estando en el otro lado de la luna, Alfred no tuvo ninguna comunicación ni con la tierra ni con sus compañeros astronautas.











