Las obras de arte del antiguo Egipto han fascinado a la gente durante miles de años. Los primeros artistas griegos y más tarde los romanos se vieron influidos por las técnicas egipcias y su arte inspiraría a los artistas de otras culturas hasta el día de hoy. Se conocen muchos artistas de períodos posteriores, pero los de Egipto son completamente anónimos y por una razón muy interesante: su arte era funcional y creado con un propósito práctico, mientras que el arte posterior estaba destinado al placer estético. El arte funcional es un trabajo hecho por encargo, que pertenece al individuo que lo encargó, mientras que el arte creado para el placer (incluso si es por encargo) permite una mayor expresión de la visión del artista y, por lo tanto, el reconocimiento individual del artista.