Pues ya qué. Si le habían concedido esa semana como período de práctica, Iseul no desaprovecharía la oportunidad para ensañarse con el balón. La única manera que tenía para quitarse el estrés, después de todo. Lo que no esperaba, lamentablemente, era que una pobre alma se le cruzara justo entonces, en el peor momento, cuando dio con el balón y fue a parar a su cabeza. ¿Oops? “Eso fue tu culpa.” ( @leastarters





